"Hasta esta mañana, hemos registrado 17 muertes por quemaduras de tercer grado y aproximadamente 120 heridos. Sin embargo, la cifra de fallecidos podría aumentar, dada la condición de los hospitalizados", dijo a EFE el enfermero Toloum Arnaud, del hospital de Abéché.
"No estamos preparados para atender a un número tan elevado de víctimas de quemaduras", añadió el sanitario.
También hubo víctimas evacuadas al Hospital Universitario de Abéché, al Hospital Emiratí de esa ciudad y a clínicas privadas.
Según medios locales, el incendio fue producto de un cortocircuito en un taller que provocó que el fuego se propagara hacia un depósito contiguo y se extendiera hacia camiones cisterna cargados con combustible y hogares en los alrededores.
"No dormimos en toda la noche de ayer. Unas treinta casas de los alrededores quedaron destruidas. El combustible se derramó en la ciudad, causando varias muertes y heridos", relató a EFE Moussa Djibrine, un residente cercano al incendio.
Tras la tragedia, el delegado general del Gobierno en la provincia de Uadai, Ismaël Yamouda Djorbo, acompañado por autoridades administrativas y funcionarios de las fuerzas de defensa y seguridad, visitó los centros de salud adonde fueron derivadas las víctimas y pidió garantizar la atención inmediata a los heridos mientras se esperaban posibles medidas de asistencia adicionales.
En el lugar del incendio, las autoridades recalcaron la necesidad urgente de reforzar las medidas de seguridad en torno a los depósitos de combustible, aumentar las inspecciones técnicas y sensibilizar a los operadores sobre los riesgos asociados a los productos inflamables, según medios locales.
