Aagesen, que participa hoy en Chipre de una reunión informal de ministros de energía de la Unión Europea, se mostró segura de que el resto de Estados miembros apoyará ese impuesto, defendido también por Alemania, Austria, Italia y Portugal.
"Queremos abordar esas ganancias. Creo que es una buena propuesta. Necesitamos tener un enfoque equilibrado entre los consumidores y las industrias, que están sufriendo por esta crisis, y las empresas que probablemente están teniendo un beneficio extra en esta situación actual", argumentó Aagesen.
"De momento estamos esperando una posición común de la UE, unas medidas comunes de la UE, que consideramos es la forma más efectiva de lidiar con esto", aseguró a los medios, en declaraciones difundidas por los canales de la Comisión Europea.
La también vicepresidenta tercera del Gobierno español defendió que esa tasa se aplique no sólo a las refinerías en países comunitarios sino también a las que explotan petróleo fuera de la Unión Europea y que, dijo, posiblemente están teniendo también esos beneficios inesperados, derivados del aumento de los precios energéticos por la actual crisis debido a la guerra en Irán.
Los ministros de Economía y Finanzas de España y esos otros cuatro países pidieron por carta el pasado 3 de abril al comisario europeo del Clima, Neutralidad Climática y Crecimiento Limpio, Wopke Hoekstra, el desarrollo de un marco fiscal sólido europeo para gravar los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas.
