El hijo de Gibb, Travis, informó a la revista TMZ que el actor falleció en la noche del martes debido a complicaciones en su estado de salud. Afirmó que "murió en su casa de Texas, rodeado de su familia, incluyendo a sus hijos, quienes lo amaban profundamente".
Según indicó, su muerte no fue repentina, ya que Donald sufría algunos problemas de salud desde hacía tiempo que se habían agravado.
Donald se convirtió en un ícono de culto en la década de 1980 gracias a su papel como el intimidante —pero a la vez entrañable— miembro de la fraternidad en "La revancha de los novatos" y sus secuelas. Su imponente presencia física y su gran sentido del humor hicieron de "Ogre" uno de los personajes más memorables de la franquicia.
Más allá de ese papel que lo catapultó a la fama, Gibb forjó una sólida carrera en cine y televisión, participando en proyectos como "Bloodsport" (Contacto Sangriento) con Jean-Claude Van Damme, "U.S. Marshals" o "Hancock".
Solía interpretar papeles de tipo duro, aprovechando su gran estatura, pero quienes trabajaron con él lo conocían como una persona amable y sencilla fuera de la pantalla, señala la publicación.
