El plan, que será desarrollado tras consultas con provincias, territorios, pueblos indígenas, empresas eléctricas y sindicatos, pretende aumentar la generación, transmisión, distribución y almacenamiento de electricidad, así como modernizar una red que el Gobierno considera fragmentada entre jurisdicciones provinciales y territoriales.
Canadá genera actualmente alrededor del 80 % de su electricidad con fuentes no emisoras y, según el Ejecutivo, cuenta con algunos de los costos eléctricos más bajos del G7.
Pero Ottawa calcula que la demanda de electricidad se duplicará para 2050 por la electrificación de la economía, el crecimiento industrial y las nuevas necesidades energéticas asociadas a sectores como la inteligencia artificial.
Carney afirmó en un comunicado que, en un mundo “más volátil”, Canadá debe “tomar control” de su futuro energético y “construir a escala y velocidad” para garantizar una energía limpia, fiable y asequible.
La estrategia incluye la duplicación de la generación eléctrica, la conexión de las redes del país de este a oeste y hacia el norte, así cómo la formación y captación de los más de 130.000 trabajadores cualificados que serán necesarios hasta 2050.
El Gobierno también señaló que la estrategia podría generar hasta 15.000 millones de dólares canadienses (11.000 millones de dólares estadounidenses) en ahorro energético total para 2050 y reducir los costes energéticos de siete de cada diez hogares.
Sin embargo, Canadá reconoció que para lograr esos ahorros será necesario mantener flexibilidad en el sistema, incluido el uso de gas natural. Por ello, el Ejecutivo prevé ajustar las regulaciones de electricidad limpia para garantizar costos asequibles y la fiabilidad del suministro, al tiempo que reduce emisiones.
La asociación que agrupa a las empresas del sector, Electricity Canada, señaló en un comunicado que el anuncio de Ottawa "es un gran paso adelante" para el establecimiento de un marco que permitirá multiplicar la capacidad de generación "con menos obstáculos a la inversión y a la construcción".
Electricity Canada también aplaudió que Ottawa se planteé ajustar las regulaciones de electricidad limpia.
"Regulaciones claras, flexibles y favorables a la inversión darán a las empresas eléctricas la confianza necesaria para seguir adelante con los proyectos de generación, transmisión y distribución que necesitan los canadienses", afirmó el grupo empresarial.
Por su parte, el principal grupo de la oposición en el Parlamento, el Partido Conservador, criticó el anuncio del gobernante Partido Liberal y dijo que en 2024, "por primera vez en la historia, Canadá no pudo producir suficiente electricidad" para sus necesidades y tuvo que importar de EE.UU..
"Las promesas de duplicar la producción y recortar los costos son lo opuesto a lo que estos liberales han hecho", añadió el líder conservador, Pierre Poilievre, en un comunicado.
