"Una huelga de los trabajadores puede suponer un riesgo significativo para el crecimiento económico, las exportaciones y el mercado financiero", declaró hoy el ministro de Finanzas surcoreano, Koo Yun-cheol, en un comunicado citado por la agencia local de noticias Yonhap.
Según la agencia, Koo se reunió este jueves con las autoridades financieras para discutir la situación y analizar las consecuencias económicas que la huelga podría suponer para el país, en medio de la creciente demanda de chips para su uso en inteligencia artificial (IA).
"Antes de hablar de la competitividad de la industria de semiconductores, la prioridad es garantizar los derechos y la dignidad de los trabajadores que la sustentan", criticó por su parte la Confederación Coreana de Sindicatos (KCTU, en sus siglas en inglés), en un comunicado.
Los trabajadores de Samsung exigen bonificaciones de rendimiento equivalentes al 15 % de las ganancias operativas generadas por la empresa. Reclaman una retribución justa ante los beneficios históricos que registra la compañía surcoreana, impulsados por el auge global de la IA.
Por su parte, la dirección de Samsung propuso destinar el 10 % de las ganancias operativas a bonificaciones y ofrecer un paquete de compensación especial.
Si no hay acuerdo, el paro contra el mayor fabricante de chips de memoria del mundo comenzaría el próximo jueves y se prolongaría hasta el 7 de junio. Si se produce la huelga, las pérdidas para la economía surcoreana podrían superar los 40 billones de wones (22.741 millones de euros).
