Esa renta disponible en la OCDE subió un 0,7 % en los tres últimos meses de 2025 y en el conjunto del ejercicio un 0,8 %, lo que marca una ralentización respecto al 2,1 % de 2024.
El incremento de España en 2025 fue el octavo más elevado de los veinte miembros de la organización para los que hay datos, sólo superado por Grecia (1,8 %), Dinamarca (1,9 %), Portugal (2 %) Australia (2,2 %), Chile (2,3 %), Países Bajos (2,3 %), y sobre todo Polonia (4,1 %).
Fue superior al de Estados Unidos (1,2 %), Italia (0,8 %), Reino Unido (0,7 %) o Francia (0,2 %), mientras que en dos países -Finlandia (0,7 %) y Austria (1,8 %) se registró una caída.
Los ingresos reales por habitante están integrados por todo tipo de remuneraciones como los salarios, las rentas inmobiliarias y financieras o las prestaciones sociales que perciben las familias, y a eso se le descuentan los impuestos para determinar el dinero que finalmente queda disponible.
En un mensaje colgado este jueves en su cuenta de X y amparándose en la serie histórica de la OCDE, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha destacado que "desde el fin de la pandemia, la renta real disponible de los hogares españoles ha crecido un 8,3 %. Más del doble que en Francia. El triple que en Italia. Diez veces más que en Alemania".
"Solo en el último año, la renta real creció en nuestro país casi el doble que la del promedio de la OCDE", añade Pedro Sánchez, que acompaña sus comentarios de una gráfica con los datos agregados para los años 2022-2025 de España para compararlos con los de la OCDE, Reino Unido, Francia, Italia y Alemania.
Las estadísticas de España se han comportado mejor que la media de la OCDE después de 2020. El año en que estalló la crisis de la covid, la renta disponible en España sufrió un bajón del 2,8 %, mientras en el conjunto de la organización creció un 3,3 %.
En 2021 progresaron un 2,7 % en España y un 2,6 % en la OCDE; en 2022, con los efectos de la guerra en Ucrania y la espiral de los precios de la energía, retrocedieron un 2,1 % en España y un 3,2 % en la OCDE; en 2023 remontaron un 3,5 % en España y un 2,1 % en la OCDE; y en 2024 ascendieron un 3,1 % en España y un 2,1 % en la OCDE.
