Unos arrestos que se suman a otros habidos anteriormente ya que, según los datos recogidos por EFE, al menos siete periodistas se encuentran actualmente detenidos en Afganistán.
En un comunicado publicado hoy en su cuenta de X, la UNAMA expresó una "seria preocupación por la detención de al menos tres periodistas por parte de las autoridades de facto de Afganistán bajo cargos no especificados".
La misión de la ONU también manifestó su alarma por los informes de que periodistas habían sido agredidos y sus propiedades confiscadas durante las operaciones de registro llevadas a cabo por las fuerzas de seguridad del gobierno talibán.
"La UNAMA también está preocupada por los informes de agresiones contra periodistas y la confiscación de propiedades durante las operaciones de registro de las autoridades de facto", afirmó el comunicado.
La UNAMA pidió al Gobierno talibán aclarar los fundamentos legales de las detenciones y revelar cualquier cargo presentado contra los periodistas bajo las obligaciones internacionales de derechos humanos.
Al menos dos de los detenidos pertenecen a la principal cadena de noticias de Afganistán, la independiente TOLONews, según confirmó el propio medio el pasado diez de mayo.
"Funcionarios de seguridad dijeron a TOLOnews que los detalles sobre el caso se compartirán una vez que se completen los procedimientos legales pertinentes", declaró la cadena.
Las últimas detenciones se producen días después de que el relator especial de la ONU en el país, Richard Bennett, denunciara la situación de los informadores en el país con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa.
El informe de Reporteros Sin Fronteras (RSF) sitúa a Afganistán en el puesto 175 de 180 en libertad de prensa. Desde el regreso de los talibanes al poder en 2021, el 43 % de los medios de comunicación han desaparecido y más de 8.000 periodistas, dos tercios del censo profesional, se han visto obligados a abandonar su oficio ante la creciente represión.
