"Durante las acciones de Estados Unidos contra Venezuela, se acusó al presidente Nicolás Maduro de estar implicado en el narcotráfico. Más tarde resultó que no se trataba en absoluto de narcotráfico, sino que EE.UU. estaba interesado en el petróleo venezolano", afirmó según la traducción oficial al inglés de sus declaraciones en ruso durante una rueda de prensa en Nueva Delhi.
El canciller sostuvo que Washington aplica ahora una lógica similar en Oriente Medio y vinculó las tensiones en torno al estrecho de Ormuz con intereses energéticos occidentales.
"Ahora se vislumbra la presencia del petróleo ruso, que supuestamente debería fluir a través del estrecho de Ormuz", sostuvo.
Lavrov insistió en que Irán no es responsable de la actual crisis marítima en el golfo Pérsico y atribuyó las tensiones a la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní el 28 de febrero.
"No fue Irán el que creó este problema, incluso en las relaciones con sus vecinos, los países del Consejo de Cooperación del Golfo", declaró.
Durante casi una hora de declaraciones, el canciller ruso acusó a Occidente en repetidas ocasiones de fragmentar el orden global por su injerencia continua en los problemas del mundo.
"Occidente (...) destruyó con sus propias manos, a través de sus sanciones unilaterales, este modelo universal", afirmó en referencia al sistema global impulsado durante décadas por Estados Unidos.
Sus declaraciones se producen durante la reunión de ministros de Exteriores de los BRICS en Nueva Delhi, marcada por la guerra en Oriente Medio y las tensiones sobre el suministro energético global.
