El Ministerio de Relaciones Exteriores señaló en un comunicado que las declaraciones del mandatario colombiano "no reflejan la relación de amistad, respeto y cooperación entre los pueblos de Bolivia y Colombia, ni los profundos vínculos históricos que unen a ambos Estados".
"Bolivia considera improcedente cualquier interpretación o caracterización externa que distorsione la naturaleza de los acontecimientos actuales o que contribuya a profundizar la confrontación entre bolivianos", añadió.
También indicó que los desafíos que afronta el país deben resolverse "en el marco del orden constitucional, el respeto a las instituciones democráticas y mediante mecanismos de diálogo", y que ello corresponde "exclusivamente al pueblo boliviano".
Asimismo, enfatizó "la importancia del respeto al principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados, conforme al Derecho Internacional y a los principios que rigen las relaciones entre países de América Latina y el Caribe".
Petro afirmó este domingo, mediante su cuenta en X, que Bolivia vive una "insurrección popular" debido a las protestas y bloqueos que exigen la renuncia de Paz.
El mandatario colombiano añadió que su Gobierno está dispuesto, "si es invitado", a "buscar fórmulas pacíficas de salida a la crisis política boliviana" y pidió que "no haya presos políticos en ninguna parte de las Américas".
La Federación de Campesinos de La Paz 'Túpac Katari', la Central Obrera Boliviana (COB) y otras organizaciones mantienen desde la pasada semana protestas y bloqueos de caminos para exigir la salida de Paz de la Presidencia, en rechazo a las reformas que su Gobierno busca impulsar mediante un paquete de al menos diez leyes económicas.
El sábado hubo enfrentamientos con los manifestantes cuando las Fuerzas Armadas y la Policía efectuaron un operativo para habilitar un "corredor humanitario" destinado al paso de combustibles y oxígeno medicinal hacia La Paz y la vecina ciudad de El Alto.
Posteriormente, el Gobierno ordenó el repliegue de las fuerzas conjuntas, para evitar mayores tensiones con los movilizados, y convocó al diálogo a los sectores campesinos y dirigentes vecinales.
La reunión prevista para este domingo se instaló sin la presencia del principal sector campesino, que ratificó su posición y anunció nuevas acciones tras dos semanas de manifestaciones.
A estas movilizaciones se sumaron los leales al expresidente Evo Morales (2006-2019), quienes esta jornada llegaron a El Alto luego de seis días de caminata en el altiplano de La Paz.
