El termómetro en una de las estaciones de medición del centro de Moscú marcó durante el día los 30,6 grados y los especialistas advierten que esta cifra aún no es la definitiva.
El récord anterior se registró en 1972, cuando la temperatura en la urbe llegó a los 30,2 grados.
A finales de abril, en las calles de la capital rusa aún había nieve y los termómetros superaban a duras penas los 0 grados.
A comienzos de mayo, la ciudad fue asolada por una ola de calor que duró apenas unos días, pero trajo temperaturas de casi 27 grados.
Mientras, la actual anomalía durará casi toda la semana, según los pronósticos, que auguran una bajada de temperaturas solo para el sábado.
