Pekín niega que Xi dijera a Trump que Putin lamentará invadir Ucrania

El presidente chino Xi Jinping (a la izquierda) y el mandatario estadounidense Donald Trump.
El presidente chino Xi Jinping (a la izquierda) y el mandatario estadounidense Donald Trump.062706+0000 EVAN VUCCI

China negó este martes que el presidente Xi Jinping dijera a su homólogo estadounidense, Donald Trump, que el mandatario ruso, Vladímir Putin, podría acabar arrepintiéndose de haber invadido Ucrania, y calificó de “completamente inventado” un reporte publicado por el diario Financial Times.

El portavoz de Exteriores Guo Jiakun afirmó hoy en rueda de prensa que la información “es inconsistente con los hechos y está completamente inventada de la nada”, al ser preguntado sobre una información del rotativo británico basada en fuentes familiarizadas con la evaluación estadounidense de la reciente cumbre entre Xi y Trump.

Según el diario británico, Xi habría realizado ese comentario durante las conversaciones mantenidas con Trump la semana pasada en Pekín, en el marco de la visita de Estado del mandatario estadounidense a China, y en una discusión sobre la guerra en Ucrania y la relación con Rusia.

La información se publicó en vísperas de la llegada a China del presidente ruso, Vladímir Putin, que inicia una nueva visita oficial al país asiático coincidiendo con el 25 aniversario del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación entre ambos países.

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Desde el inicio de la guerra en Ucrania, Pekín ha mantenido una posición ambigua: ha defendido el respeto a la soberanía e integridad territorial de todos los países y, al mismo tiempo, ha insistido en atender las “legítimas preocupaciones de seguridad” de todas las partes, en referencia a Rusia.

Vladimir Putin, presidente de Rusia.
Vladimir Putin, presidente de Rusia.

Poco antes del inicio de la invasión rusa a gran escala, Xi y Putin proclamaron una “amistad sin límites” entre ambos países, una fórmula que desde entonces ha acompañado el fortalecimiento de los vínculos políticos, económicos y energéticos entre Pekín y Moscú.