En concreto, el PIB de la eurozona aumentará un 0,9 % en 2026 y un 1,2 % el siguiente (frente al 1,2 % y el 1,4 % que Bruselas calculaba en otoño, respectivamente), mientras que la expansión en el conjunto del bloque será del 1,1 % este año y un 1,4 % en 2027 (tres y una décima menos que el cálculo anterior).
Respecto a los precios, la guerra sumará un punto a la inflación, que será del 3 % en la eurozona y del 3,1 % en la UE este año y posteriormente se moderará hasta el 2,3 % y el 2,4 %, respectivamente, lo que supone permanecer todavía por encima del objetivo del 2 % que persigue el Banco Central Europeo (BCE).
Entre las grandes economías, Alemania es la que recibirá el mayor golpe con una revisión de su PIB para este año que cae del 1,2 % que proyectaba la Comisión en otoño al 0,6 % que calcula ahora. Bruselas también revisa sus previsiones para Francia (una décima, al 0,8 %) e Italia (tres décimas, al 0,5 %).
Por contra, España crecerá este año un 2,4 %, una cifra que es una décima superior a la estimación anterior y que hace que, además de tener el mayor crecimiento económico entre los cuatro grandes motores del bloque, sea la única de ellas con una revisión al alza.
Bruselas pinta así el impacto económico del conflicto bélico en el continente europeo, un "importador neto" de energía que es "muy susceptible" al shock energético y que además ha provocado una fuerte caída de la confianza de los ciudadanos, según señala la institución en sus nuevas Previsiones de Primavera.
El escenario base, no obstante, anticipa una inflación que toque techo este año antes de "suavizarse" en 2027 gracias a unos precios energéticos que se reducirán gradualmente pero que "seguirán alrededor de un 20 % por encima de los niveles anteriores a la guerra".
En este escenario, la Comisión cree que el precio del barril de petróleo 'brent' más elevado será de unos 100 dólares por unidad, para luego estabilizarse alrededor de los 80 dólares. El gas, por su parte, caería hasta los 30 euros por megavatio/hora (MWh) en 2027 tras superar los 40 euros en el primer semestre de 2026.
Sin embargo, el comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, avisó en una rueda de prensa del "inusual grado de incertidumbre" que rodea el análisis, al tiempo que señaló que "la ventana para una normalización rápida" del conflicto "se está estrechando".
En esta línea, el informe de la Comisión Europea advierte de que el "mayor riesgo" para la economía europea proviene de una guerra enquistada que eleve los precios de las materias primas energéticas "significativamente" por encima de estas cifras, lo que supondría "implicaciones graves" para la actividad y la inflación, en palabras del letón.
En este escenario adverso, dominado por un petróleo que alcance los 180 dólares por barril, el documento anticipa que la inflación "no se moderará y la actividad económica no rebotará en 2027 como proyecta el escenario base". Además, los mayores precios podrían llevar a hogares y empresas a reducir su consumo e inversiones.
Además, el Ejecutivo comunitario advierte de que un conflicto duradero podría "intensificar" los problemas en el suministro global de otras materias primas como petróleos refinados, helio o fertilizantes, impactando en las cadenas de producción y en el precio de los alimentos.
Como consecuencia, el comportamiento del PIB de la UE sería mucho peor y la expansión se limitaría al 0,7 % tanto este año como el siguiente, mientras que la inflación se elevaría al 3,3 % en 2026 y se dispararía al 3,5 % en 2027.
