El Tribunal del Distrito Central de Seúl le declaró culpable de prestar falso testimonio al Constitucional al afirmar que no había recibido documentos relacionados con la ley marcial de parte de Yoon, según la agencia de noticias Yonhap.
También condenó a Cho por crear documentos oficiales falsos para presentar dichos testimonios, con el fin de "minimizar su propia responsabilidad".
No obstante, la corte le absolvió del delito de incumplimiento de deber, alegando que no podía descartar que Cho hubiera determinado que el plan se basaba en un rumor y, por ello, no informó al Parlamento. Así, la sentencia dista de la pena de prisión de siete años solicitada por el equipo de fiscales.
El propio Yoon fue condenado a cadena perpetua por su intento de imponer la ley marcial, que desató una de las crisis institucionales más profundas en la historia democrática de Corea del Sur.
