La progresión de la financiación climática para el desarrollo se ralentizó en 2024

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París, 21 may (EFE).- El aumento de la financiación del mundo rico para que los países en desarrollo puedan adaptarse al cambio climático se ralentizó de forma marcada en 2024, en que por tercer año consecutivo se superaron los 100.000 millones de dólares, lo que hace más difícil llegar al objetivo de 300.000 millones para 2035.

En 2014 se movilizaron 136.700 millones de dólares, después de los 132.800 millones de 2023, lo que supone un incremento del 2,9 %, cuando en el ejercicio precedente la subida había sido del 14,6 %, según las cifras presentadas este jueves por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

No obstante, la OCDE señala en su informe de evaluación que las cifras del periodo 2022-2024 están significativamente por encima de las proyecciones que se habían hecho en 2021 sobre la base de los compromisos y las estimaciones hechas hasta entonces.

La parte de la financiación pública en los dos últimos años de los que hay cifras se mantuvo relativamente estable y supuso alrededor de dos tercios del total.

Entre esas contribuciones públicas, los fondos multilaterales progresaron a un ritmo del 7 % cada uno de esos dos ejercicios hasta 57.700 millones de dólares en 2024.

Las aportaciones bilaterales, por su parte, experimentaron una evolución contrastada, con una fuerte expansión del 22 % en 2023 hasta 50.200 millones de dólares, a la que siguió un retroceso del 12 % en 2024 a 43.900 millones.

La financiación privada aumentó un tímido 5 % en 2023 pero ese movimiento se aceleró de forma muy significativa el año siguiente, con un alza del 33 % hasta 30.500 millones de dólares.

En cuanto a los créditos a la exportación vinculados a proyectos climáticos, continuaron representando una parte muy menor (4.600 millones de dólares en 2024).

La comunidad internacional se había marcado la meta de llegar en 2020 a 100.000 millones de dólares anuales de financiación climática de los países desarrollados para el mundo el desarrollo, algo que finalmente se alcanzó con dos años de retraso en 2022.

A partir de ahí, en la COP29 que se celebró en noviembre de 2024 el nuevo desafío es movilizar al menos 1,3 billones de dólares anuales de todas las fuentes de financiación para el cambio climático, con una contribución de como mínimo 300.000 millones de los países desarrollados.

En el periodo que va de 2016 a 2024, la región que ha recibido más financiación para afrontar el cambio climático has sido Asia, con un 39 % del total, seguida por África con un 29 % y América con un 18 %. En el caso de Europa, captó un 5 % del total, mientras que a Oceanía fue a parar un 0,8 %.