"Hacemos un llamado urgente a la comunidad internacional para que acompañe y respalde las legítimas demandas del pueblo cubano, así como para exigir el respeto de los derechos humanos y la construcción de sociedades justas y libres", demandó ese movimiento político, integrado por disidentes nicaragüenses desnacionalizados en el exilio, entre otros opositores, en una declaración pública.
Según Unamos, la lucha democrática en Nicaragua y Cuba "es justa y debe allanar el camino hacia un futuro de esperanza y dignidad".
El restablecimiento efectivo de las libertades fundamentales en Cuba, incluidas la libertad de expresión, de asociación, de prensa y de movilización, es esencial para garantizar el pleno ejercicio de los derechos humanos, anotó ese movimiento, al que pertenece la histórica exguerrillera Dora María Téllez, desnacionalizada por las autoridades nicaragüenses tras ser excarcelada y desterrada a EE.UU. por delitos de "traición a la patria".
"La construcción de un sistema político plural, transparente y participativo, en el que se respeten las voluntades y aspiraciones del pueblo cubano, es imprescindible para abrir un proceso de transición hacia la democracia en Cuba. Esta transición debe estar guiada por el compromiso con la justicia, la equidad y la soberanía ciudadana", abogó ese grupo.
"Reconocemos al pueblo cubano como el actor principal y legítimo del proceso de cambio. Es necesario que se le permita organizarse internamente, ejercer su derecho a la participación y construir alternativas democráticas desde la base. El protagonismo ciudadano es la garantía de una transformación auténtica y sostenible", puntualizó.
Ese movimiento también exigió el cese inmediato de la represión, la persecución y la violencia estatal contra quienes defienden la libertad y la justicia en Cuba, y demandó la liberación de todos los presos políticos, "cuya detención representa una violación flagrante de los derechos humanos y una afrenta a la dignidad humana".
Asimismo, ese colectivo manifestó su "solidaridad incondicional con el pueblo cubano, víctima de una crisis humanitaria que afecta su dignidad, bienestar y derechos".
Además, denunció el deterioro de las condiciones de vida, la escasez de insumos básicos y la falta de acceso a servicios esenciales, por lo que se sumó a las voces que exigen atención urgente y asistencia internacional para aliviar el sufrimiento de los cubanos.
