La cita, que se prolongará durante dos días, se celebra bajo el lema 'Construir una comunidad Asia-Pacífico y promover la prosperidad común,' y abordará cuestiones como la integración económica regional, el apoyo a la Organización Mundial del Comercio (OMC), la cooperación digital y el desarrollo de la economía verde, según la agencia estatal Xinhua.
El encuentro forma parte del calendario del 'año APEC' de China, que ejerce en 2026 por tercera vez como economía anfitriona y acogerá en noviembre, en Shenzhen, la reunión de líderes.
Entre los asistentes figuran representantes de las 21 economías del foro, entre ellos el representante adjunto de Comercio de Estados Unidos, Rick Switzer; el ministro de Comercio de Australia, Don Farrell; el secretario general de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), Kao Kim Hourn; y el ministro japonés de Comercio, Ryosei Akazawa.
En la apertura, el representante chino para negociaciones comerciales internacionales y viceministro de Comercio, Li Chenggang, afirmó que, "en tiempos de gran incertidumbre", resulta necesario "buscar puntos comunes pese a las diferencias" y esforzarse por alcanzar más consensos.
Li sostuvo que las economías de Asia-Pacífico han mostrado una "voluntad activa" de preservar conjuntamente las normas y el orden económico y comercial regional, y afirmó que la APEC sigue desempeñando un papel "clave" en la coordinación de políticas, la elaboración de reglas y la promoción de la cooperación.
Según el viceministro, el proceso de integración económica regional mantiene una "buena dinámica" y los acuerdos comerciales preferenciales activos en la región representan más del 60 % del total mundial.
El responsable chino reconoció que las economías de la APEC se encuentran en distintas fases de desarrollo, cuentan con recursos y estructuras industriales diferentes y tienen intereses diversos, por lo que consideró "perfectamente normal" la existencia de discrepancias.
En declaraciones difundidas antes de la apertura por Xinhua, el ministro chino de Comercio, Wang Wentao, afirmó que la reunión ministerial funciona como un "barómetro" de las políticas económicas y comerciales de Asia-Pacífico y del mundo, y que tiene la tarea de "aportar resultados" para la cumbre de líderes.
Wang sostuvo que la situación internacional atraviesa una etapa de "turbulencias" y señaló que la apertura implica defender el sistema multilateral de comercio y oponerse a la construcción de "muros y barreras", unas declaraciones reiteradas por funcionarios chinos en los últimos años, especialmente a raíz del regreso a la Casa Blanca de Donald Trump, y la guerra comercial desatada poco después.
La preparación de la APEC de 2026 se desarrolla en un contexto de tensiones comerciales y geopolíticas. En febrero, el canciller chino, Wang Yi, abrió en Cantón la primera reunión de altos funcionarios del foro y afirmó que el trabajo del año giraría en torno a "apertura, innovación y cooperación".
La cumbre de Shenzhen aparece además en el horizonte como una importante cita diplomática.
El presidente ruso, Vladímir Putin, aceptó esta semana la invitación de su homólogo chino, Xi Jinping, para asistir al encuentro, mientras que Xi y el presidente estadounidense, Donald Trump, acordaron la semana pasada en Pekín "apoyarse mutuamente" en la organización de la APEC de Shenzhen y del G20 de Miami.
