Este viernes ha sido el día más caluroso en lo que va de año en suelo británico, con una temperatura máxima de 26,9 °C, registrada en las inmediaciones del aeropuerto londinense de Heathrow, pero que previsiblemente será superada este fin de semana, de acuerdo con el pronóstico meteorológico.
La Agencia británica de Seguridad Sanitaria (UKHSA, en inglés) emitió este viernes una alerta amarilla sanitaria para las regiones inglesas de East Midlands, West Midlands, el este y el sureste de Inglaterra, así como para Londres, que se mantendrá vigente hasta el próximo miércoles.
El organismo advirtió que esta ola de calor, que se encamina a batir el récord de temperaturas británicas en un mes de mayo, también podría traducirse en fallecimientos derivados de las altas temperaturas, especialmente entre las personas mayores de 65 años.
El actual máximo histórico de temperaturas en el Reino Unido en un mes de mayo es de 32,8 °C, registrado en 1922 en una plaza del barrio londinense de Camden, y posteriormente en el parque de Regent´s Park, también en la capital británica, en 1944.
El subdirector de predicción meteorológica de la Met Office -organismo meteorológico británico-, Steve Kocher, aseguró que las temperaturas subirán este fin de semana, especialmente en el sur de Inglaterra, donde podrían oscilar entre los 30 y los 32 grados, y alcanzarán su "punto máximo" el lunes, cuando se pronostican hasta 33 °C en esa misma zona y en las Midlands (centro de Inglaterra).
Por lo general, la noticia de la ola de calor ha sido bien recibida por los británicos, y la Met Office prevé que muchos aprovecharán para pasar tiempo al aire libre o salir a la costa, aunque avisó que la temperatura del agua en el mar no estará a niveles de verano.
