El ultranacionalista Ben Gvir publicó el miércoles en X un vídeo donde parece regocijarse al ver a decenas de miembros de la Flotilla Global Sumud detenidos, maniatados y arrodillados bocabajo, mientras el ministro israelí ondea una bandera nacional y sonríe cuando un agente empuja violentamente a una mujer esposada.
"No se preocupen por sus gritos" o "¡Bienvenidos a Israel!" exclamaba Ben Gvir a los activistas hacinados al sol mientras sonaba el himno israelí.
El comportamiento del ministro de Seguridad Nacional, acostumbrado a protagonizar escenas similares con presos palestinos, ha despertado sin embargo una ola de rechazo incluso dentro del propio Gobierno de coalición; empezando por el propio primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
"La forma en que el ministro Ben Gvir trató a los activistas de la flotilla no se ajusta a los valores y normas de Israel", esgrimió Netanyahu en un comunicado emitido pocos minutos después de que el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, hubiera reprobado en X la actuación.
"Usted causó daño a nuestro Estado a sabiendas con esta vergonzosa actuación, y no es la primera vez (...) No, usted no representa a Israel", escribió Saar, a lo que Ben Gvir le respondió en la misma red social que no pondría "la otra mejilla" ante quienes "apoyan el terrorismo y se identifican con Hamás".
El perfil radical y violento de Ben Gvir es sobradamente conocido en la sociedad israelí como representante del partido Poder Judío -una formación supremacista de ultraderecha-, por su retórica extremista contra los palestinos y a favor de la anexión total de Cisjordania en violación del derecho internacional.
El año pasado, se filmó a sí mismo dentro de una prisión, rodeado de agentes de seguridad fuertemente armados, mientras se encontraba de pie frente a un grupo de palestinos atados en el suelo, diciéndole a la cámara que eran terroristas y que debían ser ejecutados.
Más recientemente también ha lucido un pin con forma de horca y celebró con champán una criticada ley que establece la pena de muerte para palestinos declarados culpables de "asesinatos terroristas" contra israelíes.
El origen de los activistas de la Flotilla -procedentes de países europeos, latinoamericanos, Oriente Medio o Asia-, su repercusión internacional o la proximidad de las elecciones generales en Israel, por ahora previstas para el 27 de octubre, pueden estar entre los factores por los que el Gobierno de Netanyahu esta vez sí haya salido al paso de Ben Gvir.
La actuación también fue vituperada por el exministro de Defensa Benny Gantz, que la tildó de "espectáculo lamentable", o los ex primeros ministros Yair Lapid y Naftali Bennett, que se postulan en una candidatura común a los siguientes comicios.
"El ataque terrorista hoy fue perpetrado por Ben Gvir, pero el verdadero responsable de este grave atentado es el primer ministro (Netanyahu), quien incorporó a un criminal convicto al Gobierno", declararon conjuntamente estos dos últimos.
Por su parte, la oenegé israelí Breaking the Silence, fundada por veteranos del Ejército que documentan abusos contra palestinos en Cisjordania ocupada, aseguró que Ben Gvir convirtió "el abuso de los detenidos en una campaña de relaciones públicas".
También sorpresiva ha sido la condena del embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, que en un gesto sin precedentes en lo que respecta a las políticas de seguridad internas del Estado hebreo esta vez afirmó que Ben Gvir "traicionó la dignidad de su nación" con unas acciones "despreciables".
Otros países como España, Italia, Francia, Reino Unido, Bélgica o Canadá fueron más allá y citaron a los máximos responsables diplomáticos de Israel en sus territorios para exigir una explicación al respecto.
