En los medios de comunicación se pueden encontrar frases como las siguientes: “Tenía las manos todas manchadas de aceite”, “Se quedaron todo contentas con el resultado” o “Encontraron la vivienda todo desordenada”.
Con este valor, que equivale a “muy”, así como a “completamente”, “absolutamente” o “por entero”, “todo” puede funcionar como adverbio y, por tanto, permanecer invariable tanto en género como en número: “Llegó a la meta con las zapatillas todo rotas”. No obstante, y tal como aclara la segunda edición del “Diccionario panhispánico de dudas”, es más frecuente interpretarlo como adjetivo y en tal caso se guardará la concordancia: “Llegó a la meta con las zapatillas todas rotas”.
Cuando no tiene el valor señalado, sino que alude a un conjunto de personas o cosas, “todo” concordará con el elemento al que se refiera, como en “Las deportistas llegaron todas preparadas” para indicar que todas ellas llegaron de ese modo y no que estaban sumamente preparadas.
En consecuencia, los ejemplos del comienzo, tanto los que dejan la voz “todo” invariable como los que la flexionan, son correctos.
La FundéuRAE (www.fundeu.es), promovida por la Agencia EFE y la Real Academia Española (RAE), tiene como principal objetivo el buen uso del español en los medios de comunicación.
