Presidente Eurogrupo: no debemos permitir que la crisis energética se convierta en fiscal

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Nicosia, 22 may (EFE).- El presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, instó este viernes a los socios de la eurozona a que sus medidas frente a la crisis energética provocada por el conflicto en Oriente Medio sean temporales y centradas en los más vulnerables dado el menor margen fiscal con que cuentan en comparación con la guerra de Ucrania.

"Estamos intentando equilibrar, por un lado, apoyar a nuestros ciudadanos, a los más vulnerables y, por otro, no deberíamos permitir que esta crisis energética metastatice en una crisis fiscal", dijo a su llegada a la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la eurozona en Chipre.

El también ministro griego argumentó que ya se está viendo "inestabilidad" en los mercados de bonos soberanos y defendió que los países deben ser "quirúrgicos" en su actuación ante la perspectiva de que si el estrecho de Ormuz sigue cerrado, la situación empeorará mes a mes.

Si bien consideró que la economía europea se ha mostrado "resiliente" frente a las presiones sobre el crecimiento y la inflación, Pierrakakis subrayó que la situación fiscal de los socios es peor que en 2022 por lo que las medidas, además de ser selectivas y temporales, deben ceñirse a los objetivos de política energética europea a largo plazo, que pasan por reducir el uso de combustibles fósiles.

Los ministros debatirán precisamente las previsiones macroeconómicas presentadas ayer por la Comisión Europea, que ha rebajado la proyección de crecimiento de la eurozona en tres décimas, hasta el 0,9 % este año, y elevado en un punto la de inflación, hasta el 3 %, por el shock energético del conflicto en Oriente Medio y el cierre de Ormuz.

El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, anticipó a su llegada que el Banco Central Europeo "tendrá que responder al aumento de la inflación", si bien precisó que el emisor es independiente para este tipo de decisiones.

Dombrovskis insistió en que frente a este "shock estanflacionario" de la economía europea, la recomendación a los países es ceñirse a medidas temporales y selectivas y que no aumenten la demanda de combustibles fósiles, "también a la luz del espacio fiscal limitado" que tienen los países.

El Ejecutivo comunitario ha descartado hasta el momento flexibilizar las reglas fiscales para excluir el gasto energético del cómputo del déficit, algo que han reclamado con distintos matices Italia y España, pero a lo que se oponen otros socios.

Es el caso de Bélgica, cuyo ministro de Finanzas, Peter Van Peteghem, consideró que "actualmente no es la mejor opción" frente a una crisis de suministro como la actual. "Abrir espacio fiscal, por ejemplo vía la cláusula nacional de escape, sería extremadamente difícil porque también plantearía muchas otras cuestiones políticas", dijo a su llegada a la reunión.

También el ministro lituano, Kristupas Vautiekunas, abogó por centrase en medidas "temporales y selectivas, que no son tan caras y tienen un mejor efecto" habida cuenta de los niveles de deuda pública y alertó de que una situación de estanflación - que combina menor crecimiento con mayor inflación- es "la peor" a la que puede enfrentarse la eurozona.