Según los datos publicados por el Ministerio del Interior, en cuarto lugar, con el 10 % de los sufragios, quedó el Partido Democrático (DIKO), la única formación que logró entrar en la Cámara de Representantes de las tres que apoyan al Ejecutivo en el poder, encabezado por el presidente, Nikos Jristodulidis.
Si bien su gestión podrá volverse más difícil con el nuevo reparto de escaños, el resultado no tiene implicaciones directas para el Gobierno, dado que el sistema que tiene Chipre es muy presidencialista, en el que la figura del jefe de Estado es elegida directamente por la población.
Contrariamente a lo vaticinado por los sondeos, los dos grandes partidos tradicionales, DISY y AKEL, ambos en la oposición, no sufrieron pérdida de votos, sino ligeras subidas, y mantienen sus escaños (17 y 15, respectivamente).
Al saltar de 6,8 % en 2021 hasta el 11,1 % y duplicar de 4 a 8 sus escaños, ELAM, de extrema derecha, es el que se apunta el mayor avance, fenómeno que suscita inquietud por sus eventuales implicaciones para las estancadas negociaciones entre grecochipriotas y turcochipriotas para reunificar la isla, dividida desde 1974.
Un total de 568.587 ciudadanos estuvieron convocados hoy a las urnas para elegir a 56 miembros de la Cámara de Representantes (el órgano parlamentario unicameral del país) de 19 partidos aspirantes, de los cuales la gran mayoría no superó el umbral del 3,6 % de votos requerido para entrar en el hemiciclo.
Además de los cuatro citados, solo otros dos consiguieron entrar, y lo hacen por primera vez: la agrupación reformista ALMA (5,8 %) y la formación antisistema Democracia Directa, encabezada por el 'youtuber' y eurodiputado Fidias Panayiotou, con el 5,4 %.
En cambio, partidos históricos como el socialista EDEK, el Frente Democrático (DIPA) y el Movimiento Ecologista quedarían fuera.
La participación en estas elecciones fue del 69 %, cuatro puntos más que la registrada hace cinco años.
La campaña electoral chipriota estuvo marcada por las consecuencias de las tensiones geopolíticas en el cercano Oriente Medio, la inmigración, la corrupción de la élite política y la falta de avances para reunificar la isla.
Las negociaciones de paz entre las comunidades grecochipriota y turcochipriota permanecen estancadas desde 2017.
Se espera que una vez concluida la presidencia semestral rotatoria chipriota del Consejo Europeo, la ONU lance una nueva iniciativa para reunificar el único territorio de la Unión Europea que sigue dividido.
En 1974, un golpe de Estado que buscaba unir Chipre a Grecia provocó la invasión militar turca del tercio norte de la isla, donde en 1983 se proclamó la República Turca del Norte de Chipre.
