"Percibo cierta negatividad sobre la IA (inteligencia artificial), ciertamente. Y creo que lo entiendo debido a cierta IA mal enfocada", reconoció Norström, que añadió que hay artistas que sienten que "un charco de IA" está inundando las plataformas digitales.
El ejecutivo sueco insistió en que la mejor manera de dominar una IA es frenar esa situación anárquica, para lo que Spotify apuesta por "una (IA) que sea legal" y "que esté bajo control".
El acuerdo del pasado jueves, que ya ha despertado suspicacias y que supondrá para los usuarios un pago extra (no precisado), permitirá crear con una canción original hasta 10.000 versiones, según las explicaciones que Norström dio en un foro de inversores.
El dirigente de la popular plataforma recordó al diario: "Desde siempre estamos combatiendo el fraude y el abuso", y la irrupción de la IA no es más que un nuevo capítulo en esa batalla, pero dijo al diario que su plataforma "escuchó a la industria" e introdujo el mes pasado una etiqueta para distinguir la música generada por IA frente a la generada únicamente por artistas.
El anuncio de Spotify y Universal llega en un momento en que crece el temor, en el mundo artístico en general -no solo música, también literatura o cine- por la penetración de la IA y la cada vez mayor dificultad para distinguir el contenido real del generado artificialmente.
