"La princesa heredera está muy enferma y pienso que últimamente está un poco peor, así que estoy preocupado por su salud. Usa oxígeno en el día a día y eso ayuda algo", declaró Haakon a medios noruegos tras la entrega de un premio en Oslo.
El empeoramiento de su condición ha obligado a la princesa, de 52 años, ha reducir sensiblemente su agenda en el último año.
Mette-Marit confesó hace unos meses que podría necesitar un trasplante de pulmón y a mediados de abril apareció por primera vez en público usando una cánula nasal de oxígeno.
Aparte de por su salud, la princesa ha pasado por un último año difícil por las nuevas revelaciones sobre su amistad con el pederasta convicto estadounidense Jeffrey Epstein y por el juicio a su hijo Marius.
Marius Borg Høiby, fruto de una relación anterior a su matrimonio con Haakon, ha sido juzgado en un proceso en el que está acusado de 40 delitos, incluidos cuatro casos de violación, y cuya sentencia se espera a mediados de junio.
