Japón niega retrasos en la entrega de misiles Tomahawk de EE.UU. por la guerra contra Irán

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Tokio, 26 may (EFE).- El ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, negó este martes que se hayan producido retrasos en los planes del archipiélago para adquirir misiles Tomahawk de largo alcance de Estados Unidos, entre informes de retrasos en su entrega por la guerra contra Irán.

"En este momento, no hay cambios en nuestros planes de adquirir los Tomahawk entre el año fiscal de 2025 (que finalizó en marzo de 2026) y el año fiscal 2027 (que finalizará en marzo de 2028). Nuestra intención es continuar trabajando junto a Estados Unidos para asegurar una adquisición adecuada", dijo Koizumi durante una rueda de prensa.

El responsable respondió así a preguntas de los periodistas, después de que el medio británico Financial Times publicase el sábado que el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, le avisó durante una llamada de que habría retrasos en la entrega de los misiles por la guerra contra Irán.

Koizumi dijo que "no es un hecho que a principios de este mes se haya celebrado una reunión entre el secretario Hegseth y yo", aunque admitió que, en "términos generales", siempre existe la posibilidad de que haya retrasos al adquirir equipamiento desde el extranjero.

"Por esta razón, deseamos esforzarnos aún más en fortalecer la base de producción de defensa" en Japón, aseguró el responsable.

La compra de los misiles estadounidenses se remonta a 2024, cuando Japón anunció la firma de un contrato para adquirir hasta 400 Tomahawks y equipos relacionados por 254.000 millones de yenes (unos 1.379 millones de euros actuales), con el fin de acelerar la implementación de su nueva estrategia de seguridad, que busca mejorar su poder disuasorio mediante la adquisición de "capacidades de contraataque".

Las autoridades japonesas se refieren así a un potencial ataque preventivo, alegando el actual contexto geopolítico, con el aumento de las actividades militares de China en la región y el desarrollo armamentístico de Corea del Norte.

En marzo, un primer destructor japonés, el Chokai, completó las modificaciones necesarias para adquirir la capacidad de lanzar misiles Tomahawk, que tienen un alcance de unos 1.600 kilómetros, tras lo que realizará pruebas de fuego durante los meses del verano.