El CAC-40 cerró en 8.173,11 puntos, lo que significa que en una semana el mercado francés todavía conserva un avance del 2,37 % y en un mes la revalorización ha sido del 0,35 %.
No obstante, en tres meses, y teniendo en cuenta por tanto el impacto de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán, el balance es netamente negativo (-5,22 %).
En el frente de los valores, la mayor subida del selectivo fue la del fabricante de semiconductores STMicroelectronics, que ganó un 3,14 %, aprovechando el impulso del sector.
Le siguieron en los ascensos el fabricante automovilístico Stellantis (+1,09 %) y la petrolera TotalEnergies (+0,71 %), que sacó partido de un nuevo repunte del barril de crudo ante las incertidumbres sobre el conflicto en Oriente Medio.
También tuvieron ascensos significativos el grupo energético Engie (0,55 %) y el banco Crédit Agricole (0,46 %).
En el otro extremo, las empresas del CAC-40 que se llevaron el mayor varapalo fueron dos de los grandes del negocio del lujo, Hermès (-3,27 %) y Kering (-3,05 %). También LVMH se resintió, pero menos (-1,82 %). Estas empresas se ven afectadas por el deterioro de las expectativas generales del consumo.
Otras caídas notables del día en el selectivo fueron las de la compañía de construcción y concesiones Eiffage (-2,06 %), el laboratorio Eurofins (-2,02 %) y el grupo publicitario Publicis (-1,93 %).
