Este martes se inauguró el decimosexto Simposio Internacional de Minería de Perú, una de las principales citas del sector minero en América Latina, que en tres jornadas de conferencias y debates abordará las perspectivas del sector en pleno proceso electoral en el país andino.
Frente a empresarios y autoridades, el canciller peruano sostuvo que el nuevo escenario internacional exige instituciones sólidas y políticas públicas estables para poder consolidar procesos de desarrollo y atraer grandes inversiones.
Como parte de la estrategia para fortalecer la presencia peruana en las cadenas globales de suministro, Pareja destacó los acuerdos recientes con Estados Unidos y Canadá orientados a fomentar inversiones responsables, innovación y sostenibilidad en minería.
En cuanto a los obstáculos administrativos, Pareja mostró su preocupación por la complejidad regulatoria que afecta el desarrollo minero y agregó que los procesos administrativos "retardan la viabilidad de los proyectos mineros en años".
Al referirse a los desafíos del sector, Pareja identificó a la minería ilegal, principalmente de oro y cobre, como uno de los problemas más graves para el país, por su impacto en la seguridad, el ambiente y la economía formal y por ello, señaló que el Estado tiene la obligación de garantizar la seguridad en las zonas de operación.
Del mismo modo, el presidente del Simposio, Diego Ortega, afirmó que Perú atraviesa una oportunidad decisiva para consolidarse como actor estratégico en el nuevo escenario global marcado por la creciente demanda de minerales críticos.
“Lo que ocurre hoy con el cobre y los demás minerales críticos no es un ciclo más. Es una transformación global”, sostuvo al detallar que la demanda de estos recursos responde a factores como la transición energética, la electrificación, la inteligencia artificial, los centros de datos y la seguridad energética.
En ese contexto, afirmó que los minerales críticos dejaron de ser únicamente materias primas para convertirse en activos estratégicos en la nueva geopolítica global, y añadió que la reconfiguración de las cadenas de suministro puso a América Latina en una posición central.
Además, destacó que Perú concentra cerca del 12 % de las reservas mundiales de cobre, mantiene una economía abierta y está alineado geopolíticamente con los principales mercados consumidores pero el principal desafío del país es "convertir ese potencial en proyectos viables”.
Según indicó, la principal preocupación de los inversionistas está relacionada con la capacidad del país para desarrollar proyectos dentro de plazos razonables y bajo condiciones institucionales predecibles.
