"Igual que otros países, convocamos, en nuestro caso, al embajador ruso en Polonia y le trasladamos nuestra posición sobre esas amenazas, o advertencias, como les llama la Federación Rusa", declaró un portavoz de Exteriores, Maciej Wewiór, a la agencia PAP.
"No podemos tolerarlo. Hemos dejado muy claro que ya que Rusia, como sostiene, no está librando una guerra, sino una operación militar especial, esto quiere decir que el rango de los objetivos debería limitarse a los de carácter militar", subrayó.
Además, el Ministerio de Exteriores solicitó al embajador el cese inmediato de la "injustificada e ilegal agresión" contra Ucrania y el cumplimiento de las obligaciones y tratados internacionales.
También otros países europeos, entre ellos Alemania o Noruega, convocaron este martes a los embajadores de Rusia en sus capitales para protestar por la campaña de bombardeos que Moscú anunció el lunes contra los centros de mando y las empresas de la industria militar en Kiev.
Ésta será lanzada en respuesta al reciente "ataque sangriento" contra una residencia estudiantil en la región ocupada de Lugansk, donde fallecieron 21 personas, según Rusia, que instó a los ciudadanos extranjeros y al personal diplomático a abandonar la capital ucraniana para ponerse a salvo.
