"El pueblo necesita muchos cambios de carácter económico, social político", señaló Padura a EFE este jueves en París, donde promociona la edición en francés de su libro 'Ir a La Habana'.
"Ojalá que las palabras sean el puente entre dentro y fuera para resolver determinadas cuestiones, ojalá que el Gobierno cubano introduzca muchísimos cambios que se han pospuesto o que no se ha atrevido a hacer a lo largo de años y que son necesarios no porque el Gobierno de los Estados Unidos se lo exija, sino porque lo necesitan los cubanos", dijo.
Reconoció que "es impredecible lo que puede ocurrir" y hay "una posibilidad latente de una operación militar" de Estados Unidos, en el que ve "una evidente postura imperialista" y "con carácter revanchista", y que tendría "consecuencias impredecibles" porque "todas las guerras se sabe cuándo empieza, nunca se sabe cuándo terminan".
Y cuando se le preguntó sobre un escenario a la venezolana, en alusión a la detención a comienzos de enero de Nicolás Maduro con una intervención militar que dejó como presidenta encargada a Delcy Rodríguez, dijo que no sabe y que no se atreve a hacer especulaciones.
Padura se mostró contento por la marcha de la promoción de su nuevo libro en Francia, el décimoquinto que publica en ese país en 30 años, que está teniendo "una muy buena recepción".
"Creo que he ido adquiriendo lectores fieles aquí en Francia", subraya antes de indicar que con 'Ir a La Habana' comprueba que muchos lectores se le acercan para decirles que habían estado en la ciudad hace mucho tiempo y les dice que ahí van a encontrar otra distinta.
"Todas las ciudades -puntualizó- cambian. Las ciudades son organismos vivos y tienen muchísimas transformaciones. En el caso de La Habana, lo que muchas veces se ve como inmovilismo no lo es porque ha habido un proceso de deterioro, de deterioro muy grave de la ciudad, la infraestructura, los edificios. Incluso ha habido un deterioro de carácter humano", afirmó.
La razón es "la larga crisis económica que se vive hace 30 años incrementada en estos momentos" hasta el punto de que si la ciudad se considerara un organismo vivo "estaríamos oyendo los alaridos de dolor que está dando", indicó.
Preguntado sobre lo que ha cambiado desde que publicó en español esa obra, en octubre de 2024, precisó que hay "sobre todo un poco más de nivel de desesperación. Y también de desesperanza. La gente necesita que pase algo. No sabe qué cosa es lo que va a pasar, pero es una situación muy crítica que cada vez que pensamos que se ha tocado fondo, pues ese fondo es más profundo".
Padura, como otras veces, recurrió al símil del túnel: "Allá en los años 90 parecía que había una luz al final del túnel. Después nos dimos cuenta de que esa luz se alejaba, se alejaba y hubo un momento en que la luz desapareció y ya ni siquiera sabemos dónde están las paredes del túnel. Ésa es un poco la sensación que tenemos".
