Según la agencia libanesa, el oficial de policía murió en un ataque con un dron contra su localidad natal, Abba, en la gobernación de Nabatieh, que fue objeto de bombardeos de artillería desde primeras horas de la madrugada.
En otros incidentes registrados en el sur del país, cuatro personas murieron en un ataque aéreo contra un edificio situado en el cruce de Abbasieh, mientras que otra persona falleció en un bombardeo contra la localidad de Deir Qanoun El Nahr.
En total, cinco personas perdieron la vida en esos dos ataques aéreos, según el recuento de la ANN.
Antes de conocerse estas víctimas mortales, el Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud Pública libanés anunció que "el número acumulado de víctimas de los ataques en curso entre el 2 de marzo y el 28 de mayo ha llegado a 3.324 muertos y 10.027 heridos".
Este balance llega en la misma jornada en la que delegaciones militares de Israel y del Líbano se reúnen en el Pentágono, en Washington, para negociar una salida al conflicto con mediación de Estados Unidos.
Pese al alto el fuego, Israel continúa atacando a diario el sur del Líbano, mientras que el grupo libanés chií Hizbulá lanza también decenas de drones contra el norte de este país y contra los soldados que Israel mantiene en parte de su territorio, donde está extendiendo la zona que ocupa.
