Ante un auditorio repleto, el director editorial de la famosa cabecera señaló que el problema fundamental de la inteligencia artificial generativa radica en que se alimenta de contenidos creados por terceros sin autorización ni compensación económica.
“Los gigantes tecnológicos explotan los sitios de noticias como minas a cielo abierto. Reempaquetan esos contenidos como si fueran propios y desvían las audiencias y los ingresos que deberían corresponder a quienes produjeron ese trabajo”, sostuvo.
Y mantuvo que ni la innovación, ni la rapidez del desarrollo tecnológico, ni la doctrina jurídica estadounidense del “fair use” (uso justo) constituyen razones válidas para apropiarse de contenidos protegidos por derechos de autor, como argumentan las compañías tecnológicas para justificar el uso gratuito de material periodístico.
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Sulzberger alertó asimismo sobre la aparición de un internet “sin clics”, en el que las respuestas generadas directamente por sistemas de inteligencia artificial (IA) sustituyan a los tradicionales enlaces de búsqueda y reduzcan drásticamente el tráfico hacia los medios de comunicación.
Según explicó, los principales periódicos han perdido en promedio más del 45 % de su audiencia en los últimos cuatro años, coincidiendo con la aceleración de la carrera por la inteligencia artificial. Recordó además que los ingresos publicitarios de la prensa escrita ya se han reducido alrededor de un 80 % en las últimas dos décadas.
El ejecutivo consideró que los sistemas de IA amenazan también los modelos de suscripción, ya que los usuarios pueden acceder a resúmenes o reproducciones de contenidos periodísticos sin visitar las páginas originales ni contratar servicios de pago.
“El resultado es un futuro con cada vez menos periodistas para realizar el costoso y complejo trabajo de investigación”, manifestó.
El diario neoyorquino mantiene desde 2023 una batalla judicial contra OpenAI y Microsoft por el uso de sus contenidos en el entrenamiento de modelos de IA; un litigio que ya ha costado más de 20 millones de dólares y continúa sin resolverse, como dijo. El periódico también mantiene una disputa legal similar con Perplexity.
Aunque reconoció que los acuerdos de licencia entre medios y empresas de IA pueden ser una opción legítima, el directivo pidió a los editores actuar con cautela y, “antes de aceptar una oferta, conviene preguntarse si el pago refleja un valor justo y sostenible y si se mantiene un control significativo sobre la forma en que se utiliza el trabajo periodístico”, declaró.
Sulzberger instó además a los medios de comunicación a actuar de manera coordinada frente a las grandes plataformas tecnológicas, a las que describió como actores mucho más poderosos que cualquier empresa periodística individual, pues “estas primeras olas anuncian un tsunami que se aproxima”, avisó.
Ejecutivos de medios de comunicación de todo el mundo debaten desde hoy y hasta el próximo miércoles en Marsella el futuro de un sector en rápida transformación.
