El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) difundió en X que llevó a cabo "ataques calculados y deliberados" de "autodefensa" contra radares y estaciones de mando y control de drones iraníes en Goruk y en la isla de Qeshm el sábado y el domingo.
El anuncio se produce mientras Washington y Teherán negocian -con mediación de Pakistán- un plan de paz para acabar con la guerra. El presidente estadounidense, Donald Trump, mantuvo el viernes una reunión con su equipo de seguridad para tomar una decisión "final" sobre el tema que concluyó sin acuerdo, según medios estadounidenses.
La ofensiva fue lanzada "en respuesta a acciones agresivas iraníes, incluyendo el derribo de un dron MQ-1 estadounidense que operaba en aguas internacionales", según el país norteamericano.
"Aviones de combate estadounidenses respondieron rápidamente, eliminando defensas aéreas iraníes, una estación de control terrestre y dos drones de ataque unidireccionales que representaban una clara amenaza para los buques que transitaban por aguas regionales", añadió el Centcom.
Ningún militar estadounidense resultó herido, de acuerdo con el mando militar, que añadió que "continuará protegiendo los activos e intereses de Estados Unidos en respuesta a la agresión iraní injustificada durante el alto el fuego vigente".
El domingo, Trump subrayó que su propuesta incluye cláusulas detalladas sobre el programa nuclear iraní, después de que se la prensa de su país informara que el mandatario había pedido enmendar algunas disposiciones del borrador en el que ambas partes llevan semanas trabajando.
El mensaje llega después de que distintos medios, citando fuentes cercanas a las negociaciones, aseguraran que el magnate neoyorquino, que había dicho que tomaría una decisión "final" sobre el tema el pasado viernes, ha pedido enmendar algunos aspectos del documento relativos al programa nuclear de Teherán y a la reapertura del estrecho de Ormuz.
