La que primero se puso en marcha este martes fue la Unidad No Catalítica 1, encargada de producir gas licuado de petróleo (GLP), naftas liviana y pesada, jet A1 y diésel semielaborado, gasóleo, fueloil No.6 y asfalto.
Y está previsto que el miércoles empiece a funcionar la Unidad Catalítica 2, de Nafta reformada e hidrógeno; y el jueves la Unidad Catalítica 3, correspondiente a la de diésel premium.
Petroecuador señaló en un comunicado que con la incorporación de estas unidades se reducirá en un 24 % la importación de diésel premium, "lo que representa un ahorro para el país de 100 millones de dólares mensuales".
Pero, además, se producirá suficiente jet A1 y nafta base para la preparación de gasolinas Extra y Ecopaís, las de mayor consumo en el país, después de que a mediados de mayo se registraran denuncias de desabastecimiento de estos combustibles en estaciones de servicio de ciudades como Quito y Guayaquil, las más grandes.
"De acuerdo con el cronograma previsto, el centro refinador más importante del país alcanzará su máxima capacidad, con lo que se garantizará el abastecimiento de combustibles a escala nacional", añadió la estatal petrolera.
La puesta en marcha de estas unidades se produce después de tres meses del último incendio registrado en la refinería, el pasado 1 de marzo, que obligó a la petrolera estatal a declarar una emergencia de sesenta días para reparar los daños provocados en el complejo.
