Durante quince días de ese mes rigió un toque de queda nocturno en nueve de las veinticuatro provincias y en otros cuatro municipios, con el que las fuerzas de seguridad buscaban intensificar las operaciones contra los grupos criminales, a los que el Ejecutivo atribuye el nivel de violencia sin precedentes que se registra en el país andino.
Además de los homicidios, el Gobierno reporta una disminución del 43 % en los robos a personas, al pasar de 2.449 casos en mayo de 2025 a 1.399 en este año; el mismo porcentaje que en robos a motocicletas, que bajaron de 1.700 a 975 de mayo de 2025 a 2026.
Asimismo, los delitos de robo de vehículos y robo a bienes y autopartes registran una reducción del 54 %; el robo a domicilios, del 35 %; el robo a unidades económicas, del 46 %; y el robo en ejes viales, del 56 %, según detalló el Ministerio del Interior en un comunicado.
La cartera de Estado también señaló que en mayo detuvieron a dos objetivos de alto valor, frente a la única persona bajo esa categoría criminal que capturaron en el mismo mes del año pasado, y que las detenciones de objetivos de intermedio valor pasaron de 10 a 100 en ese período.
El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, destacó la disminución de los delitos en un video que publicó en su cuenta de Instagram y aseguró que se está "recuperando" al país. "Seguiremos luchando. A las mafias: primero se van a cansar ustedes antes que yo", escribió.
Ecuador vive desde 2024 bajo un estado de "conflicto armado interno" declarado por Noboa para combatir a las organizaciones criminales, a las que pasó a denominar como "terroristas".
Pese a esa declaratoria, el país andino registró en 2025 un récord de 9.281 asesinatos, lo que equivale a una tasa de más de 50 homicidios por cada 100.000 habitantes.
