El mayor número de muertos se ha registrado en la ciudad de Dnipró, una urbe industrial de la zona centro-este de Ucrania en la que un misil ruso ha derruido por completo un edificio de viviendas.
Tras completarse los trabajos de búsqueda, las autoridades regionales han dado un balance final de 16 muertos en el ataque contra Dnipró, que ha provocado además 42 heridos.
El alcalde de la ciudad, Boris Filátov, dijo que los rusos utilizaron en el ataque contra la ciudad munición de racimo para causar el máximo número de víctimas posibles entre civiles, policías y personal de los servicios de emergencias desplegado.
Otras siete personas han perdido la vida en Kiev, según informó el alcalde de Kiev, Vitali Klichkó.
Antes de comunicar la séptima víctima mortal, Klichkó cifró en 90 los heridos en la capital ucraniana, de los cuales 52 estaban hospitalizados, incluidos dos niños.
Rusia empleó en este ataque contra la retaguardia ucraniana más de 600 drones y 73 misiles de los que 33 no pudieron ser interceptados y alcanzaron sus objetivos.
