El Servicio Nacional de Migración indicó en un comunicado que movilizaron a unos 116 migrantes desde la caribeña provincia de Colón, donde esperan embarcaciones para cruzar hasta Colombia, hasta Puerto Obaldía, un poblado dentro de la comarca Guna Yala, limítrofe con el país vecino.
El grupo está conformado por 85 adultos (61 hombres y 24 mujeres) y 31 menores de edad de Venezuela (mayoritarios), Colombia, México, Ecuador, Perú, Estados Unidos y Costa Rica, según la información oficial. Las nacionalidades no suramericanas suelen ser de los menores, nacidos en estos países, hijos de padres migrantes.
La embarcación oficial partió desde el "Muelle 3 con personal del Servicio Nacional Aeronaval y del Servicio Nacional de Migración, a bordo incluyendo equipo médico y paramédico para garantizar la seguridad y la integridad física de todos los pasajeros durante la travesía", detalla el comunicado.
Miles de migrantes han emprendido un viaje desde el Norte hacia el Sur del continente para regresar a sus países de origen tras el endurecimiento de las políticas migratorias del presidente estadounidense, Donald Trump, basada en deportaciones masivas y fuertes restricciones internas.
Bajo el fenómeno del flujo migratorio inverso, han ingresado a Panamá unas 3.700 personas hasta mediados de mayo, principalmente venezolanos, colombianos y ecuatorianos, de acuerdo a los datos disponibles. El trayecto de regreso bordea el Caribe hasta llegar a Colombia, otra compleja travesía que ha cobrado vidas en el mar.
La situación contrasta con los años de crisis migratoria en sentido sur-norte por el Darién, la selva fronteriza con Colombia plagada de peligros naturales y presencia de grupos armados que fue uno de los puntos más críticos de la ruta a pie hacia Estados Unidos con más de 500.000 personas cruzándola solo en 2023.
Esa migración masiva se fue reduciendo drásticamente a partir de 2024 tras las políticas migratorias aplicadas por el presidente panameño, José Raúl Mulino, para "cerrar" el Darién con vuelos financiados por Estados Unidos para aquellos migrantes que cruzasen la selva (a excepción de los venezolanos, que eran la mayoría) y el bloqueo de pasos ilegales dentro de la misma. Con la llegada de Trump al poder en 2025, el paso se redujo casi a cero.
Para apoyar el retorno, Panamá aprobó en mayo un "régimen especial" por 30 días para el tránsito temporal de migrantes americanos de habla hispana que estén en un proceso de repatriación hacia su país de origen u otra nación, que excluye a mujeres embarazadas y menores de edad.
Además, el pasado 22 de mayo un grupo de 134 venezolanos indocumentados, 45 de ellos menores de edad, regresó a su país en el primer vuelo humanitario de retorno voluntario a Venezuela, coordinado desde Panamá y financiado por Estados Unidos.
