"Creo que es una gran oportunidad. Quiero verlo como una gran oportunidad, primero porque es un hecho histórico", tras más de 25 años de negociaciones, y "porque nos encuentra en un momento en que realmente puede ser una gran oportunidad para ambos bloques", dijo Cardona en la Tribuna EFE-Casa de América celebrada este martes en Madrid.
A su juicio, el acuerdo entre la Unión Europea y Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, que entró en vigor provisionalmente el pasado 1 de mayo, "va requerir de un trabajo muy mancomunado, muy quirúrgico, entre bloques y entre países", y, a nivel interno de cada nación, requerirá "escucha" con la producción nacional.
Esa producción nacional "es la que siempre puede plantear preocupaciones por eventuales riesgos que puedan ver", argumentó Cardona.
Explicó que en Uruguay se ha "desplegado un equipo" interministerial con el objetivo de reunirse "con áreas de la industria, del sector productivo, con sectores específicos para ir trabajando lo que ellos plantean como una eventual preocupación o un eventual riesgo".
"Creo que hay plazos que el acuerdo también habilita y nos permite poder posicionarnos a tiempo con inteligencia (...). Tenemos que prepararnos. Creo que el gran tema es ese", manifestó Cardona.
Y desarrolló: "Porque tenemos que pensar en lo que se viene, qué desafíos vamos a tener como países, qué necesidades vamos a tener. El tema de los alimentos es y va a ser un gran tema a nivel de nuestros países".
"Creo que tenemos que pensarlo en clave de cooperación. Realmente nos está desafiando no sólo la región de América Latina, sino también ahora bloque a bloque, a ver cómo hacemos para crecer en cooperación y que realmente sea un ganar-ganar para ambos bloques", agregó.
También consideró la ministra uruguaya que su país, ubicado "entre dos grandes" como Argentina y Brasil, tiene un "rol muy particular" en el acuerdo UE-Mercosur, y defendió que ese "enclave geográfico particular" posibilite que España y "cualquier otro país de la Unión Europea" vean Uruguay como "la puerta de ingreso" a la región latinoamericana.
Cardona, que llegó el domingo a España, se entrevistó el lunes con los titulares de los ministerios españoles de Transición Ecológica y Reto Demográfico (Sara Aagesen); Transformación Digital y de la Función Pública (Óscar López) e Industria y Turismo (Jordi Hereu).
Cambio climático, eficiencia energética, movilidad eléctrica, almacenamiento de energía o la economía digital fueron asuntos que salieron a relucir en unas reuniones "fructíferas", añadió la ministra sobre sus encuentros con sus homólogos.
Un asunto que no trató con ellos, sin embargo, fue la rescisión por parte de Uruguay del contrato con el astillero español Cardama para la construcción de dos patrulleras por importe de 92 millones de dólares (casi 80 millones de euros).
Además de asegurar que hay un trato "fluido y absolutamente amable" con la embajada de España en Uruguay sobre este asunto, recalcó la existencia de un equipo que trabaja de cara al proceso que se dirimirá en la Corte Internacional de Arbitraje en relación con el contrato con el astillero.
Cardona también visitará en España un parque científico-tecnológico e irá a Barcelona para conocer de primera mano un supercomputador cuántico.
La delegación que acompaña a la ministra en España está conformada por representantes de Uruguay XXI, de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (Cuti) y del Gobierno de Canelones, un departamento del que el actual presidente uruguayo, Yamandú Orsi, fue intendente.
