En una respuesta parlamentaria conocida este martes, el ministro de Movilidad, Jean-Luc Crucke, afirmó que "colocar el triángulo implica riesgos" y que cuando entre en vigor el nuevo código de circulación el próximo verano "bastará con utilizar todos los intermitentes" para señalizar cualquier incidencia.
En caso de no poder usar los cuatro intermitentes, el ministro añadió que se deberá seguir colocando el triángulo o una luz intermitente portátil de color amarillo.
La Policía Federal de Carreteras alerta también de la peligrosidad del triángulo, que obliga al conductor a bajar al arcén para colocarlo bajo riesgo de atropello.
Las datos de la Agencia de Carreteras y Tráfico de la región de Flandes (AWV) revelan que cada año se producen entre cinco y diez accidentes mortales o que conllevan lesiones graves en el arcén.
Actualmente, en Bélgica es obligatorio colocar el triángulo vial a 100 metros de distancia del vehículo detenido en autopista y a 30 metros en el resto de viales, cuyo incumplimiento conlleva una multa de 58 euros.
En declaraciones a la prensa local belga, el Instituto de Seguridad Vial VIAS apoya la eliminación del triángulo y aboga por fijarse en el sistema español, que eliminó la obligatoriedad del triángulo el 1 de enero de 2026.
Desde esa misma fecha, en España es obligatorio utilizar baliza V-16, un dispositivo luminoso y conectado que se coloca en el techo del vehículo para evitar salir al arcén.
El ministro belga evitó pronunciarse sobre la posible introducción de una baliza similar en la legislación belga hasta que las autoridades españolas evalúen su funcionamiento.
