Está previsto que, al término de la eucaristía de este domingo, León XIV baje del escenario por una gran escalinata central que todavía no está montada y participe en la procesión del Corpus Christi, cuyo recorrido aún no ha sido desvelado por motivos de seguridad, según han explicado este miércoles las arquitectas de los escenarios de la visita del papa a Madrid y el coordinador de producción de varios de estos puntos.
En dicha procesión, la custodia será trasladada en andas sobre una de las célebres alfombras florales de Ponteareas (Pontevedra), ha detallado en declaraciones a los medios Mariano Rodríguez, coordinador de producción de la misa de la plaza de Cibeles, la vigilia de la plaza de Lima y el encuentro con la comunidad diocesana del estadio Santiago Bernabéu.
El centro de la plaza estará reservado a unas 5000 personas, principalmente autoridades y sacerdotes, mientras que para los fieles se ha diseñado una "huella" que ocupa las cuatro arterias que salen de la plaza: el Paseo del Prado hasta la plaza de Neptuno, Recoletos hasta Colón y la calle Alcalá hasta la Puerta de Alcalá y, por el otro lado, la confluencia con Gran Vía.
En ese espacio se instalarán 42 pantallas gigantes con sus correspondientes torres de sonido, una "prácticamente cada 75 o 100 metros", suficiente para que asistan cerca de un millón de personas, ha especificado Rodríguez durante una visita para la prensa al montaje del escenario de Cibeles.
También habrá 30 pantallas gigantes en los alrededores de la plaza de Lima, donde León XIV celebrará este sábado una vigilia con jóvenes a la que se espera que asistan unas 600.000 personas.
Los espacios en los que se celebrarán los actos multitudinarios de la visita del papa a Madrid contarán con "agua, vallas bien delimitadas y sanitarios", ha asegurado Rodríguez.
El coordinador de producción de algunos de esos espacios ha subrayado que se ha intentado en todo momento "que los perjuicios para la ciudad sean los menores".
"Estamos intentando hacerlo de la mejor manera posible, sobre todo para que todo el mundo que quiera acompañar al papa y estar con el papa pueda estar, aunque no esté muy cerca, porque cerca caben los que caben, pero que tenga donde verlo, que lo pueda escuchar bien", ha dicho, al tiempo que ha subrayado el poco margen con el que se ha contado para organizar la visita, así como la colaboración de todas las instituciones implicadas.
Aunque, de confirmarse, se hará a última hora por razones de seguridad, están propuestos sendos recorridos en papamóvil para los dos grandes actos de la visita apostólica de León XIV a Madrid: la misa en Cibeles y la vigilia en la plaza de Lima.
"Está dispuesto un carril para que el papa recorra todo lo que es la huella donde hay gente, con lo cual en principio el papa pasará por prácticamente todos los sectores que hay en el plano", por un carril central, ha indicado Rodríguez.
En pleno montaje de la iglesia al aire libre en la que se está convirtiendo Cibeles, la arquitecta Cristina del Río Villegas, del estudio CC Arquitectos, que dirige junto a su socia Concha Sánchez Maíllo el montaje de todos los escenarios de Madrid, ha asegurado que todo "va a ir genial": "Estará listo en el momento adecuado para que se pueda celebrar la eucaristía con toda la gente que va a venir".
"Llegamos de sobra. Esto es como las iglesias: cuando ya se pone la cruz ya quiere decir que todo está más o menos cerrado. Queda bien, queda muy digno y todo saldrá en tiempo. Estamos en la cuenta atrás", ha expresado, en la misma línea, el arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo, mientras detrás de él dos grúas colocaban en el centro del altar un Cristo crucificado de grandes dimensiones, una talla de madera réplica de una cruz de las Hermanas de Belén.
Cibeles no contará con guiños a la ciudad de Madrid porque las celebraciones eucarísticas no suelen tener referencias de este tipo, pero, según Sánchez Maíllo, en otros escenarios sí los habrá: en el Movistar Arena estarán presentes el madroño y los cielos y perfiles de la capital, mientras que en la plaza de Lima habrá imágenes de cuadros del Museo del Prado.
