El secretario general de la CGTP-IN, João Oliveira, indicó en declaraciones a periodistas frente a una escuela en Lisboa que los datos de participación durante esta madrugada muestran "una gran disponibilidad de los trabajadores" para participar en esta protesta, organizada para mostrar su rechazo a la propuesta del Ejecutivo de alterar la legislación laboral.
En ese sentido, recalcó que los hospitales y centros sanitarios están operando en servicios mínimos, que se ha registrado una adhesión del 100% en la recogida de los residuos sólidos urbanos en "la mayoría de los distritos" del país y que los puertos de Setúbal y Sines están "cerrados".
Contactados por EFE, los gestores de dichos puertos no confirmaron el estado de los servicios.
Oliveira aseguró además que hay "un gran número de empresas con adhesión del 100% o con la producción parada" en esta jornada.
También se han registrado alteraciones en los servicios en transportes y escuelas.
"Los trabajadores son conscientes. Eso es lo que es importante destacar, que la dimensión del día de hoy revela que los trabajadores son conscientes de lo que es el contenido de la reforma laboral", afirmó.
Asimismo, criticó la "falta de humildad" del Gobierno de centroderecha, liderado por el conservador Luís Montenegro, ante esta paralización, así como su "arrogancia" por cómo ha procedido con las negociaciones con los sindicatos y las patronales con este proyecto de reforma.
La huelga se inició a las 24.00 hora local (una hora menos GMT) y tendrá una duración de una jornada completa, aunque sus efectos también podrán sentirse en las primeras horas del jueves.
Esta es la segunda huelga general en el país en menos de seis meses, ambas convocadas en contra de la propuesta del Gobierno para alterar la legislación laboral.
La anterior huelga general, celebrada el 11 de diciembre y convocada por la CGTP-IN y UGT (que no se ha sumado en esta ocasión), fue la primera huelga en Portugal en doce años, desde los tiempos de la 'troika'.
La UGT no secunda esta paralización porque considera que esta convocatoria no será útil por el momento en que ha sido convocada.
Los representantes de los trabajadores rechazan la propuesta de reforma de la legislación laboral impulsada por el Ejecutivo de centroderecha, que presentó el proyecto a mediados de 2025 y finalmente lo aprobó este pasado mayo en Consejo de Ministros pese a no haber logrado un acuerdo con la concertación social (Gobierno, sindicatos y patronales).
Se oponen a esta reforma porque creen que desregula los horarios de trabajo, extiende los contratos precarios, facilita el despido y ataca los derechos de maternidad y paternidad.
