En su último boletín difundido en la red social X al filo de la pasada medianoche, que se corresponde con el recuento elaborado hasta este lunes, el Ministerio congoleño de la Comunicación detalló que 322 de los casos y 46 de las muertes confirmadas se han registrado en la provincia de Ituri, epicentro del brote.
El número de "casos sospechosos bajo investigación" se mantiene en 116, tal como reportó este martes la Organización Mundial de la Salud (OMS), después de que, tras llegar a rebasar los mil en las últimas semanas, muchos fueran descartados tras realizar pruebas médicas a personas que presentaban síntomas compatibles.
Sin embargo, las autoridades congoleñas cifraron en 173 los "casos sospechosos en aislamiento".
Asimismo, y coincidiendo también con los datos de la OMS, señalaron que seis personas se han curado hasta ahora tras contraer la enfermedad.
"Ituri sigue siendo el epicentro de la epidemia. La detección rápida de nuevos focos, especialmente en Mambasa, demuestra la importancia de la vigilancia comunitaria", señaló el Ministerio.
El Gobierno congoleño difundió los nuevos datos tras anunciar este martes la reapertura del aeropuerto de la capital de Ituri, Bunia, después de cerrarlo hace menos de dos semanas por la gravedad de la crisis sanitaria.
El brote se declaró oficialmente el 15 de mayo en Ituri, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur, pero se ha expandido a las también provincias orientales congoleñas de Kivu del Norte y Kivu del Sur, así como al territorio ugandés, donde se han registrado hasta ahora quince contagios, incluido un fallecido.
El brote se corresponde con la cepa de Bundibugyo del ébola, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 % y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la OMS.
El virus probablemente comenzó a circular en Ituri unos dos meses antes declararse el brote, según la organización sanitaria, que calificó este 17 de mayo la epidemia como "emergencia de salud pública de importancia internacional".
