El grupo, que reúne a familiares de víctimas, pidió al Gobierno chino que "afronte honestamente" los hechos, "reconozca sus errores", "haga pública la verdad" y "rinda cuentas" ante las familias y la sociedad china, según un comunicado del colectivo, publicado en los días previos al aniversario por Human Rights in China (HRIC), una oenegé fundada en 1989 por ciudadanos chinos en el extranjero.
"Hoy todavía no existe un balance claro de cuántos murieron, cuántos resultaron heridos o cuántos desaparecieron durante la represión", señalaron las Madres de Tiananmen.
La masacre de Tiananmen ocurrió la noche del 3 al 4 de junio de 1989, cuando soldados y tanques del Ejército chino se abrieron paso hasta la céntrica plaza de Pekín y sus alrededores, donde se manifestaban desde hacía semanas estudiantes y trabajadores que exigían el fin de la corrupción y pedían una mayor apertura política.
La cifra de víctimas nunca fue revelada oficialmente por Pekín y oscila entre cientos y miles, según la fuente.
El comunicado denuncia que, "pese a extraordinarios avances tecnológicos", los "relatos veraces" sobre la matanza siguen siendo "inaccesibles" en China, donde no se puede hablar abiertamente del episodio ni rendir homenaje público a los fallecidos.
También afirmaron que incluso las conmemoraciones privadas de los familiares han estado sometidas durante años a una "intensa vigilancia", lo que, según el grupo, ha contribuido a que "muchos jóvenes desconozcan que en junio de 1989 soldados abrieron fuego contra estudiantes y civiles desarmados en Pekín".
El colectivo reiteró sus demandas históricas: "divulgar la verdad completa sobre la masacre", "compensar de forma justa a las víctimas y sus familias" y "exigir responsabilidades legales" a quienes ordenaron o ejecutaron la represión.
Las Madres de Tiananmen también denunciaron los cambios en la narrativa oficial china sobre lo ocurrido, desde las primeras referencias a la represión de "disturbios" y de una "rebelión contrarrevolucionaria" hasta la fórmula más reciente de "grave disturbio político".
Según el grupo, esas formulaciones buscan "ocultar" que el Gobierno "desplegó al Ejército contra su propio pueblo".
Las autoridades chinas evitan cualquier revisión oficial de la represión y han sostenido en distintas ocasiones que ya existe una conclusión sobre aquellos hechos, que siguen siendo un tema tabú en el país, donde la censura en redes sociales impide cualquier referencia pública a la efeméride.
Las Madres de Tiananmen recordaron asimismo al general Xu Qinxian, entonces comandante del 38.º Ejército, que rechazó cumplir la orden de desplegar tropas contra los manifestantes.
El caso de Xu cobró relevancia a finales de 2025, cuando empezó a circular en redes sociales internacionales un vídeo de su juicio militar, celebrado a comienzos de los 90. Fue condenado a cinco años de prisión, expulsado del Ejército y apartado de la vida pública hasta su muerte en 2021.
