MSF aún atiende a decenas de afectados por la violencia de la GHF y exige investigación

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Madrid, 3 jun (EFE).- La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) informó de que sigue atendiendo a decenas de víctimas de la violencia que conllevó la militarización de la ayuda humanitaria mediante la Fundación Humanitaria para Gaza (GHF en inglés) y exigió una investigación independiente sobre el daño infligido por ese mecanismo estadounidense-israelí un año después del inicio de sus operaciones en la franja, que duraron seis meses.

La organización indicó en un informe publicado este miércoles que "continúa atendiendo a decenas de personas afectadas por esta violencia, muchas de ellas con traumas profundos y lesiones de por vida".

MSF señala en el informe que documentó "con evidencia médica" que las personas que buscaban alimentos "en condiciones desesperadas y similares a un asedio sufrieron niveles horrendos de violencia selectiva e indiscriminada” en estas operaciones que se desarrollaron entre junio y octubre de 2025.

"Un año después, la magnitud del daño infligido en los puntos de distribución de la GHF, sin ningún tipo de rendición de cuentas, exige una investigación independiente", afirmó Joan Tubau, coordinador general de MSF para el Territorio Palestino Ocupado.

Tubau afirmó que "se disparó a niños en el pecho mientras intentaban alcanzar la comida, hubo personas aplastadas o asfixiadas en estampidas, y se acribilló a multitudes enteras en los puntos de distribución".

La polémica Fundación Humanitaria para Gaza fue establecida por Israel, cuando el Gobierno judío interrumpió el paso de ayuda a la franja a través de los canales de Naciones Unidas y las ONG y su distribución en los 200 puntos que tenían establecidos en el enclave.

Para MSF la "drástica reducción de los puntos de distribución de alimentos y ayuda, junto con el asedio total, la intensificación de la violencia, los desplazamientos masivos y la destrucción de las instalaciones sanitarias, contribuyó directamente a la hambruna declarada a mediados de 2025".

Desde que GHF (integrada por exmilitares estadounidenses y empresas privadas de seguridad) desembarcó en Gaza, la distribución se convirtió en un caos, con palestinos agolpándose para conseguir alimentos en las escasas instalaciones de reparto, donde eran reprimidos con violencia.

La ONU criticó que dicha organización no trabajaba según los principios de la ley internacional humanitaria y sus métodos llegaron a causar cientos de muertos en Gaza

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos calcula que más de 2.140 perdieron la vida y más de 4.000 resultaron heridas en incidentes relacionados con el reparto de ayuda de la GHF.