En su discurso de apertura de la reunión del Consejo Ministerial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en París, en calidad de presidente de esta edición, Orpo abogó por políticas industriales que "refuercen el crecimiento, mejoren la competitividad y fortalezcan nuestra seguridad compartida".
Antes de abordar los asuntos económicos, el dirigente finlandés protagonizó un momento distendido al dar la bienvenida simbólicamente a 'Papá Noel', al que presentó como "el embajador más famoso de la industria manufacturera finlandesa", en alusión a la tradicional vinculación del personaje con la región de Laponia.
Bromas aparte, Orpo señaló que la digitalización, la descarbonización de la economía y las nuevas necesidades de defensa están transformando las economías avanzadas y han devuelto las políticas industriales al centro de la agenda pública.
"Cuando se diseñan correctamente, las políticas industriales pueden apoyar la transformación económica. Sin embargo, si se aplican de forma inadecuada, pueden distorsionar los mercados y debilitar la sostenibilidad fiscal", advirtió.
El primer ministro sostuvo que el papel de los gobiernos no debe ser sustituir al mercado, sino crear las condiciones para que funcione de forma más eficiente. Para ello, defendió regulaciones que favorezcan la competencia y la innovación, reduzcan las cargas administrativas y garanticen igualdad de condiciones para las empresas.
Orpo recordó que el éxito económico de Finlandia se ha basado históricamente en su integración en las cadenas globales de valor, un entorno regulatorio estable y transparente y una estrecha colaboración entre los sectores público y privado.
No obstante, reconoció que el contexto internacional ha cambiado y señaló que algunos socios comerciales no respetan plenamente las reglas de competencia, especialmente en lo relativo al acceso a insumos estratégicos.
Aun así, expresó su confianza en que una combinación de políticas industriales inteligentes y una cooperación reforzada entre países afines permitirá preservar una competencia internacional justa y basada en reglas.
En materia de competitividad, el dirigente finlandés destacó el papel central de la innovación, la atracción de talento y el desarrollo de nuevas tecnologías. En particular, subrayó el potencial de la inteligencia artificial para impulsar la productividad y acelerar la renovación industrial.
Según explicó, la competitividad exige construir ecosistemas de innovación que faciliten la colaboración entre empresas, universidades y centros de investigación, así como garantizar el acceso a financiación y talento especializado.
Orpo destacó que Finlandia ha desarrollado polos tecnológicos de referencia en ámbitos como la inteligencia artificial, la computación cuántica, las telecomunicaciones, la industria espacial, la energía nuclear y la bioeconomía.
Asimismo, recordó que el país mantiene el objetivo de destinar el 4 % de su producto interior bruto a investigación y desarrollo.
La tercera prioridad de su intervención fue la seguridad económica. El primer ministro señaló que las tensiones geopolíticas, las dependencias estratégicas y las vulnerabilidades en las cadenas de suministro han estrechado la relación entre seguridad nacional y seguridad económica.
En este sentido, defendió el fortalecimiento de las capacidades industriales en sectores estratégicos, la diversificación de proveedores y una cooperación más profunda entre aliados de confianza en áreas como los recursos críticos y las tecnologías avanzadas.
"Debemos reforzar nuestra capacidad industrial sin caer en la ilusión de que podemos producirlo todo por nosotros mismos", afirmó.
Orpo también dedicó parte de su intervención a la guerra en Ucrania, que calificó como un recordatorio de la importancia de la cooperación internacional y de la defensa del orden internacional basado en normas. Aseguró que el respaldo a Kiev constituye tanto un acto de solidaridad como una defensa de los principios que sustentan la prosperidad de las economías democráticas.
El primer ministro subrayó además el papel que puede desempeñar la OCDE en el proceso de reconstrucción económica de Ucrania y en el acompañamiento de las reformas necesarias para una futura adhesión a la organización.
