Presidente hondureño descarta privatizar la estatal eléctrica y urge su rescate financiero

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Tegucigalpa, 3 jun (EFE).- El presidente de Honduras, Nasry 'Tito' Asfura, descartó este miércoles la privatización de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y afirmó que la prioridad de su Gobierno es el rescate financiero y operativo de la estatal mediante un plan de eficiencia estructural.

"No estamos enfocados en privatizar la ENEE. Estamos enfocados como Gobierno en buscar la mejor eficiencia para la empresa y tomar las decisiones necesarias para sacarla adelante", afirmó Asfura en una rueda de prensa tras inaugurar el III Foro Iberoamericano de Turismo en San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante del país.

El mandatario anticipó que el Parlamento debatirá en los próximos días un nuevo marco regulatorio para el sector eléctrico, por lo que exhortó a los diputados a respaldar las reformas destinadas a robustecer el blindaje institucional de la compañía.

Asfura calificó de "insostenible" la situación de la ENEE, que arrastra una "hemorragia económica gigantesca" con circuitos donde las pérdidas de energía alcanzan el 56 %, lo que limita la inversión del Estado en salud, educación e infraestructura.

“No podemos seguir perdiendo. Las cifras son alarmantes y eso limita la capacidad del país para invertir en las necesidades de la población”, sostuvo Asfura, quien admitió que las reformas legales no serán una solución inmediata, pero sí un paso fundamental para detener el deterioro.

Un informe de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), capítulo local de Transparencia Internacional, revela que uno de cada cuatro lempiras de la deuda pública de Honduras es generado por la crisis eléctrica.

El rescate anual de la estatal cuesta más de 14.100 millones de lempiras (unos 528,7 millones de dólares) y, de no aplicarse una reforma inmediata, la ASJ proyecta que el costo escalará a 21.200 millones de lempiras (795 millones de dólares) para 2035, un incremento del 50 % sin mejoras en el servicio.

Actualmente, el sistema pierde el 35 % de la energía total, de la cual un 20 % corresponde a hurtos y fallas comerciales.

La iniciativa de reforma que el Ejecutivo enviará al Parlamento busca reducir pérdidas, modernizar la gestión y fortalecer las redes de transmisión, alineándose en parte con la propuesta de la ASJ, que plantea separar de forma transparente las actividades de generación, transmisión y distribución, e incorporar un distribuidor con alta eficiencia técnica y financiera.

De implementarse esta hoja de ruta, la organización estima un ahorro acumulado de más de 100.000 millones de lempiras (3.749 millones de dólares) en una década.