Sindicato luso calcula "adhesión significativa" a la huelga general entre profesores

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Lisboa, 3 jun (EFE).- El secretario general de la Federación Nacional de Profesores (Fenprof) portuguesa, José Feliciano Costa, afirmó este miércoles que entre los docentes hay una "adhesión significativa" a la huelga general convocada para protestar contra la reforma laboral que impulsa el Ejecutivo de centroderecha.

El representante sindical realizó estas declaraciones a EFE frente a una escuela en Lisboa, en las que precisó que hay colegios cerrados en todo el país por esta paralización.

"Los profesores participan en esta huelga porque el Gobierno está intentando aprobar una reforma de la ley laboral muy agresiva contra los derechos de los trabajadores", explicó Costa, quien añadió que el sector educativo también ha protestado estos días por las condiciones salariales y laborales de la carrera docente.

En esa línea, aseguró que Portugal tiene "un problema complicado" debido a que la carrera docente "ha sido desvalorizada", lo que ha resultado en falta de profesores.

La huelga general, convocada por la Confederación General de los Trabajadores Portugueses-Intersindical Nacional (CGTP-IN), comenzó la pasada medianoche y tendrá una duración de 24 horas, aunque sus efectos también podrán sentirse en las primeras horas del jueves.

Desde la CGPT-IN esperan una gran adhesión a la paralización, que es la segunda huelga general en el país en menos de seis meses, ambas convocadas en contra de la propuesta del Gobierno para alterar la legislación laboral.

La anterior huelga general, celebrada el 11 de diciembre y convocada por la CGTP-IN y UGT (que no se ha sumado en esta ocasión), fue la primera huelga en Portugal en doce años, desde los tiempos de la 'troika'.

Los representantes de los trabajadores rechazan la propuesta de reforma de la legislación laboral impulsada por el Ejecutivo de centroderecha, que presentó el proyecto a mediados de 2025 y finalmente lo aprobó este pasado mayo en Consejo de Ministros pese a no haber logrado un acuerdo con la concertación social (Gobierno, sindicatos y patronales).

Se oponen a esta reforma porque creen que desregula los horarios de trabajo, extiende los contratos precarios, facilita el despido y ataca los derechos de maternidad y paternidad.