El pleno dio la luz verde al nuevo contralor con 61 votos a favor en una segunda vuelta, informó la Knéset, tras lo que Netanyahu le felicitó por su elección.
"Trabajaremos juntos en plena cooperación por el bien de la administración pública en el Estado de Israel", dijo el primer ministro en un comunicado.
En Israel, el contralor tiene competencias para realizar auditorías sobre la economía, las finanzas y la Administración del Estado, incluyendo las autoridades locales y empresas estatales, así como sobre entidades financiadas con fondos públicos, por lo que se considera un órgano de supervisión con amplios poderes.
Rinde solo cuentas a la Knéset y no depende teóricamente del Gobierno de Israel, pero su nombramiento ha causado polémica porque Rabello representó al propio Netanyahu en procesos judiciales y es uno de los asesores legales del partido Likud.
Su elección se produjo en una segunda votación al no conseguir en la primera la mayoría de 61 escaños necesaria. Dicha segunda vuelta tuvo que ser suspendida ante las informaciones de que se había instruido a los miembros del Likud para que hicieran fotos de sus votos secretos.
Ante esa información, los asesores legales de la Knéset prohibieron a los parlamentarios llevar teléfonos móviles durante la votación. A pesar de ello, varios diputados del Likud publicaron imágenes de sí mismos votando por Rabello en la segunda vuelta, destacó el diario israelí Haaretz.
