La tecnológica informó el miércoles, tras el cierre de Wall Street, de unos ingresos de 22.190 millones de dólares en su segundo trimestre fiscal, frente a los 22.270 millones previstos por los analistas.
No obstante, el beneficio ajustado por acción alcanzó los 2,44 dólares, por encima de los 2,40 dólares esperados por el consenso del mercado, recoge CNBC.
Los ingresos crecieron un 48 % respecto al mismo periodo del año anterior, impulsados principalmente por la fuerte demanda de chips para aplicaciones de IA, segmento que se ha convertido en uno de los principales motores de crecimiento de la empresa.
Pese a ello, los inversores reaccionaron negativamente después de que el consejero delegado de la compañía, Hock Tan, reiterara en un comunicado su previsión de que los ingresos anuales procedentes de semiconductores para IA superarán los 100.000 millones de dólares en el ejercicio fiscal 2026, sin elevar esa meta.
La división de semiconductores registró ingresos de 15.100 millones de dólares, por encima de las expectativas, mientras que el negocio de software de infraestructura, reforzado tras la adquisición de VMware en 2023, ingresó 7.180 millones de dólares, por debajo de los 7.320 millones esperados.
Los ingresos relacionados con IA más que se duplicaron en el trimestre hasta los 10.800 millones de dólares y la empresa prevé que alcancen los 16.000 millones en el trimestre en curso.
Broadcom identificó entre sus principales clientes de chips de IA a empresas como Google, Meta, OpenAI y Anthropic.
