Según reportan medios locales, los choques se produjeron en áreas del centro de Mogadiscio, mientras el líder opositor y ex primer ministro Hassan Ali Khaire acusó al presidente somalí, Hassan Sheikh Mohamud, de lanzar un "ataque militar sostenido e indiscriminado con el aparente objetivo" de asesinarlo.
En imágenes difundidas por la prensa local se puede ver a hombres armados avanzando por las calles de Mogadiscio y columnas de humo que se elevan sobre la capital, mientras se oye el sonido aparente de disparos y artillería.
Algunos distritos afectados son Howlwadaag, Dabka, Mirinaayo y Abdiaziz, donde proyectiles habrían golpeado zonas civiles.
"Por segunda vez en menos de 24 horas, Hassan Sheikh Mohamud ha ordenado a las fuerzas armadas que repriman nuestras reuniones pacíficas. Esta tarde, mientras nos reuníamos en un diálogo de reconciliación con líderes tradicionales (...), fuimos objeto de un ataque", afirmó en redes sociales Khaire.
"No se trata de incidentes aislados. Son ataques coordinados (...) movilizando a las fuerzas del Estado para silenciar a quienes se oponen a su permanencia inconstitucional en el poder", añadió.
El Gobierno somalí acusó en un comunicado al ex primer ministro de estar detrás de un ataque perpetrado este miércoles por milicias afines "equipadas con armas pesadas" contra una instalación de la Policía.
"Lamentablemente, las armas pesadas que portaban también se utilizaron para disparar contra barrios residenciales habitados por civiles", señaló el Ejecutivo, mientras la Policía informó de que había lanzado una "operación de seguridad a gran escala".
Los enfrentamientos, ocurridos antes de las protestas previstas este jueves por la oposición, provocaron las reacciones de varios socios internacionales de Somalia.
En un comunicado, la Unión Europea (UE) y varios países como Francia, Alemania o España se mostraron "preocupados" e instaron a todas las partes a "retomar el diálogo lo antes posible" y "alcanzar un consenso" en una hoja de ruta para las elecciones.
También la Embajada de Estados Unidos en Somalia afirmó a través de la red social X que "los líderes somalís de todos los bandos tienen la responsabilidad de preservar la estabilidad y resolver sus diferencias por medios pacíficos".
Los enfrentamientos se producen cuando el país se encuentra sumido en una grave crisis política con raíces en el modelo electoral.
Según la Constitución provisional de Somalia de 2012, el mandato presidencial de cuatro años expiraba el 15 de mayo de este año, pero las enmiendas constitucionales aprobadas por el Parlamento el pasado marzo extendieron el mandato presidencial a cinco años.
La medida no fue aceptada por todos los actores políticos de Somalia —país dividido en diferentes administraciones regionales con alta autonomía— y es vista por sus críticos como una usurpación ilegal del poder.
Estas tensiones tienen lugar mientras Somalia combate al grupo terrorista Al Shabab, grupo afiliado desde 2012 a la red terrorista de Al Qaeda, que controla zonas rurales del centro y el sur y también ataca a países vecinos como Kenia y Etiopía.
Somalia vive en un estado de conflicto y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, lo que dejó al país sin gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas y señores de la guerra.
