"A los gobiernos donantes se les han presentado pruebas de este abandono, año tras año. Sin embargo, quienes ostentan el poder siguen optando por dar prioridad a las inversiones militares y estratégicas y por recortar la financiación, restar prioridad y marginar a las víctimas de estas crisis", afirmó en un comunicado Jan Egeland, secretario general del NRC, que publica esta lista de manera anual.
En la clasificación correspondiente a 2025, que es la décima edición del informe, siguen a los tres primeros, por orden de mayor a menor desatención: Yemen, Afganistán, Honduras, Ecuador, Camerún, Nigeria y Mozambique.
Encabeza la lista Sudán, donde el Ejército y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) se enfrentan en una devastadora guerra civil desde abril de 2023, con más de nueve millones de desplazados internos y hasta cuatro millones de refugiados en otros países, además de cerca de veinte millones de personas que sufren hambre.
"Es incomprensible que una crisis de desplazamiento de proporciones similares a las que alcanzaron las crisis de Siria y Ucrania en su momento álgido pueda seguir agravándose, sin que casi nadie se de cuenta", subrayó Egeland, al lamentar que, mientras las necesidades y el hambre se disparan, "se ha recortado la financiación para el país".
Así, la respuesta humanitaria en el país contaba solo con un 38 % de la financiación necesaria a finales de 2025, un porcentaje que se situaba en el 27,4 % en el caso de la RDC, el único país que ha aparecido de manera continuada en la lista desde su creación en 2016.
Este porcentaje supone el más bajo para la RDC en la última década y deja a más de 21 millones de personas sin ninguna ayuda o una ayuda "drásticamente reducida", alertó el NRC, al destacar el empeoramiento en 2025 de la situación en el este congoleño, donde combate, entre otros grupos armados, el poderoso Movimiento 23 de Marzo (M23), y que se ha visto ahora golpeado por un nuevo brote de ébola.
"Esto pone de manifiesto la incapacidad del mundo para responder a crisis que no se consideran estratégicamente importantes para los países ricos", aseveró el secretario general de la ONG.
En este contexto, el NRC advirtió de que las crisis desatendidas se han visto "especialmente golpeadas" por los abruptos recortes en la ayuda humanitaria impuestos en 2025 por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y por varios países europeos.
El NRC elabora su clasificación teniendo en cuenta cuatro criterios: falta de fondos humanitarios, falta de atención en los medios, escala del desplazamiento y falta de un "compromiso político efectivo" para poner fin a los conflictos que causan estas crisis.
