Las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Sudán del Sur (SSPDF) recuperaron este domingo el control de Lankien, ubicado en el estado de Jonglei, tras una operación militar contra el Ejército de Liberación del Pueblo Sudanés en la Oposición (SPLA-IO), señaló a EFE el teniente general que dirigió la campaña, Tel Puot Tel.
Según el comandante, 28 combatientes del SPLA-IO murieron durante la batalla, mientras que las fuerzas gubernamentales perdieron a siete soldados, y hubo otros 13 que resultaron heridos.
Tel indicó que las fuerzas de SSPDF entraron y aseguraron la ciudad la madrugada del domingo, tras varios días de enfrentamientos intermitentes con combatientes de las fuerzas de la oposición leales al vicepresidente primero, Riek Machar, quien se encuentra detenido.
"Nuestras fuerzas retomaron Lankien tras derrotar a los combatientes de la oposición que operaban en la zona durante los últimos días", añadió, y aseguró que también recuperaron varias armas y equipo militar abandonado por el SPLA-IO.
Lankien, ubicada en el condado de Nyirol, de mayoría nuer -representada principalmente por SPLA-IO-, es considerada una de las zonas donde las comunidades tradicionalmente han mostrado simpatía por el movimiento de Machar.
La ciudad es estratégicamente importante porque funciona como centro administrativo del condado y se ubica en una región que ha sido escenario de frecuentes enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y de la oposición.
Los recientes combates se producen en un contexto de crecientes tensiones en el estado de Jonglei, donde los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y de la oposición se han intensificado desde principios de año.
La violencia ha coincidido con una creciente incertidumbre política tras la detención y el juicio en curso de Machar, firmante clave del acuerdo de paz de Sudán del Sur de 2018.
El deterioro de la situación de seguridad ha tenido graves consecuencias humanitarias, donde las organizaciones internacionales y humanitarias que operan en Jonglei han reportado ataques contra instalaciones humanitarias, restricciones a la circulación e inseguridad, llegando a suspender sus operaciones.
Sudán del Sur atraviesa una grave escalada de violencia política y étnica que ha puesto al país al borde de una nueva guerra civil, en un momento en el que la ONU estima que casi 10 millones de personas -unos dos tercios de la población- necesitarán ayuda en 2026 y 7,55 millones afrontarán niveles de crisis o peores de inseguridad alimentaria.
